
Fran, nuestro compañero editor de el blog, os comentó ayer su visión acerca de la aprobación del Reglamento de la Ley del Suelo y el efecto en las valoraciones expropiatorias del suelo. El debate suscitado se centra en la valoración del suelo urbanizable, en la justicia y consecuencias del método propuesto. Mientras que el defiende la visión de pagar por el suelo en base a su situación actual, a lo efectivamente urbanizado/edificado en el mismo, yo me sitúo en las antípodas de dicha postura.
Lo cierto es que es un debate viejo, y donde me voy a remitir inicialmente a un post que en su día escribí para Cienladrillos, cuando dicho blog era gestionado por Weblogs SL., Los perversos efectos de la Ley del Suelo. El reglamento no hace otra cosa, cómo es lógico, que desarrollar y redondear dicha norma, manteniendo el profundo error que supone el creer en la posibilidad un sistema dual de precios (para la Administración y de mercado). Así que en este post solo voy a recordar alguno de los puntos que traté en aquél, y destacar alguna idea a raíz del artículo de Cinco Días y del post de Fran.





