
La empresa Tulipp, que se dedicaba a subastar viviendas a la baja (subastas inversas) ha decidido terminar sus actividades debido al fracaso del sistema planteado. La empresa sacaba a subasta pisos de particulares, y se iba bajando el precio, hasta que alguno de los asistentes a la subasta decidía que el precio le convenía o hasta que se llegaba al precio mínimo fijado por el propietario.
El problema es que muchos propietarios fijaban precios muy altos para que a los posibles compradores les diera la sensación de que había bajado mucho el precio. En varios estudios se demostró que los precios de salida de las viviendas de Tulipp eran hasta un 20% superiores a los que se encontraban en el mercado… pero no hablamos de viviendas similares, sino de las mismas viviendas. Es decir, había propietarios que tenían el piso en venta por una cantidad, pero cuando lo intentaban vender en Tulipp lo sacaban por dicha cantidad más un 20%.








