
Desde luego Siemens no está haciendo méritos para optar al “premio naranja” de las empresas tecnológicas. En estas páginas (web) nos hemos hecho eco en varias ocasiones de las cuestionables prácticas de esta empresa y la poca responsabilidad que sus directivos han aceptado al respecto. No va a ayudar precisamente el anuncio de “profunda reestructuración” que han hecho respecto a su división de telecomunicaciones corporativas. Y es que cuando las empresas usan ese término rar vez se refieren a una mejora de sus procesos, una reorganización de sus unidades de negocio o una redefinición de sus productos: más bien es que muchos los van a poner en la calle.
