A pesar de no haber asistido al nacimiento de este blog, uno cree tener claro varios de sus propósitos. Entre ellos entiendo que se sitúa el acercar el mundo económico a los no profesionales, el divulgar de un modo entretenido. El haberlo logrado en buena medida es seguramente una de las razones de nuestra supervivencia. Pero he de reconocer que este fin de semana, una cadena como Telecinco nos ha ganado por la mano. Ha hecho pedagogía financiera de la buena: La Noria se ha convertido en un banco malo. Cualquiera que haya visto lo que ha pasado será capaz de comprender el funcionamiento de estas instituciones sin necesidad de leer prensa salmón.
Si echáis la vista atrás os vendrá a la memoria el brete en que se metió este programa con el caso de Marta del Castillo. Si habitualmente los contenidos y el tratamiento del programa ya habían olido más de una vez, está vez parece que reboso la paciencia ciudadana, generando un boicot comercial a las firmas que se anunciaran en él. No voy a entrar si me parecen bien esta clase de medidas de presión o no (tal como a Remo). Quizás en otro post, para no desviar el tema de este, me anime. Aquí basta con señalar que tuvo bastante éxito, drenando sustancialmente los ingresos publicitarios de un programa estrella y obligándole, en determinados momentos , a cuasi regalar espacios. La estrategia de Telecinco, ante esto, ha sido la misma, en esencia que la que subyace tras los bancos malos.

Y si no que se lo pregunten a Planeta y a Vocento, los principales dueños respectivamente de Antena3 Televisión y Telecinco. Las dos empresas televisivas han anunciado resultados, y no están nada mal. 