Parece que a nivel europeo se está trabajando sobre un plan donde, como vemos en la foto, los coches del futuro tendrán ordenadores integrados que controlen la velocidad, la dirección y la distancia del coche con un camión delante adecuado con los sistemas para tomar control de los coches que le siguen, permitiendo a los conductores de estos vincularse a este camión en su trayecto. La ventaja de este sistema es que permitirá a los conductores hacer otras cosas mientras viajan, hablar por teléfono, leer el periódico, tomar un café, charlar, etc., mientras el coche va en su camino a una distancia de seguridad y a una velocidad preestablecidas. Permite a los conductores hacer más y llegar al trabajo más descansados, aumenta la seguridad vial y reduce el impacto medio ambiental negativo.
Los socios de este proyecto, el proyecto SARTRE (Safe Road Trains for the Environment – Trenes de carretera para el medio ambiente) y financiado parcialmente por la Comisión Europea bajo su programa Framework 7, son las siguientes empresas:




