Se acerca el Día de los Santos Inocentes, pero de verdad, de verdad de la buena, que lo que voy a comentar a continuación no es una humorada. No pretendo quedarme con vosotros. Tampoco el protagonista del lance. Sencillamente él es así. Me refiero al Presidente de Cantabria, al que muchos conoceréis por sus apariciones con su Buenafuente, por sus experiencias como cronista de la realeza, etc. Pues bien, ahora ha tenido la delicadez de compartir con nosotros la visión de un tema del que es experto, o lo que es lo mismo, el urbanismo según Revilla. No hay más que leer sus declaraciones a Europa Press:
El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, planteará al presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, en la reunión que mantendrán próximamente, la posibilidad de llevar a cabo una reforma legal que permita expropiar “a precios razonables” terrenos rústicos que no sean de especial protección para construir viviendas protegidas.

Una de las razones del liderazgo económico norteamericano durante el pasado siglo se encuentra en su gigantesco mercado interior. Cientos de millones de consumidores esperando recibir productos que no debían pasar aduanas. Además, y dejando al margen peculiaridades locales propias de cada Estado, el cuerpo normativo que afectaba a las empresas y a sus productos era común. Las empresas tenían a su disposición un amplio mercado, sin apenas barreras proteccionistas. Por cierto, que en parte este hecho fomenta ese espiritú aislacionista que anida en el corazón de la primera potencia, y quizás también su deficiente balanza comercial.
Insisto en que esta sociedad nuestra tiene grandes dosis de sentido del humor. Especialmente la clase política, tal como venía denunciando en posts anteriores.