Lo se. Soy un poco rarito. Ya me lo decía mi madre. Me chifló el anuncio de Calvo, a diferencia de a otras muchas personas que no acabaron de verle el sentido. Y me ha vuelto a pasar con el anuncio que Cadbury ha lanzado para su marca de chocolate Dairy Milk, que he descubierto gracias a yonkis.com. El gorila me pone. Pero repasemos la historia del anuncio.
El anuncio cuenta con un reparto interesante, al margen de nuestro peludo amigo disfrazado. Por un lado la música de Phil Collins, con In the air tonight. Por otro lado esta Juan Cabral, uno de los creadores de los anuncios de Sony Bravia. Sumémosle 9 millones de libras, y lancemos el anuncio en medio de la final del Gran Hermano 8 británico. Y como nos gustan los anuncios largos, que dure 90 segundos. Y a partir de ahí, explota el debate en la blogosfera.
Hay gente que le parece, aunque lo dice con palabras más finas, la tipica chorrada de creativos. ¿Dónde esta el chocolate? No ven que ayude a vender. Se trataría de un spot para el mero lucimiento de la agencia, de sus gurús…No ven claros los motivos por los que este anuncio generará retorno a la empresa, y menos si estamos hablando de justificar esos 9 millones de libras. Yo no estoy de acuerdo.
