El empresario de la construcción José Moreno, popularmente conocido como el ‘Pocero de Fuenlabrada’ o ‘Pocero bueno’, se ha quedado sin el crédito necesario para terminar las 2.300 viviendas que prometió a tantos jóvenes que no podían acceder a una vivienda de precio libre en el mercado, dilapidando su ambicioso proyecto de construcción a precios sociales.
De hecho, de las 2.300 viviendas prometidas solo se han podido terminar poco más de 240, y ante la falta de crédito, José Moreno pide a sus cooperativistas que asuman mediante un crédito el importe necesario para terminar sus viviendas.
Las hipotecas concedidas caen en picado y se constata un año consecutivo de caída del número de operaciones que se formalizan. En el mes de abril sólo se han concedido 31.000 operaciones, un 38% menos que el año anterior por un importe medio de 107.000 euros, un 6%.
Ojo al tipo de interés medio, al 4% con un tipo oficial de interés del 1,25% y un euribor ligeramente por encima del 2%. Las entidades financieras están aumentando los márgenes de una manera importante. No obstante, debemos tener en cuenta cuántas hipotecas de refinanciación se han firmado y cuántas se han destinado a la compra de vivienda, extremo que comprobaremos en breve con el análisis de más datos.
Actualmente, el número de hipotecas concedidas se considera como el indicador de compra ventas de vivienda, pero insisto, sin desgrosar cuántas de estas hipotecas se han realizado por motivo distinto a la compra de vivienda, sólo nos da una idea de la actividad financiera en préstamos garantizados.
Acaba de presentarse este video del joven artista gráfico Aleix Saló que no puedo dejar de compartir con los lectores. El video se titula Españistán, y muestra de manera simple y directa el auge y caída de la economía española a partir de la burbuja inmobiliaria y el gran sueño de la casa propia que redujo el desempleo, expandió la economía y, gracias al euro, facilitó el crédito financiero a raudales de una manera que hacía mirar las décadas anteriores como prehistóricas. Los bancos, con gran generosidad, ayudaron a la gente a disponer de recursos no sólo para la casa propia, sino también para la compra del automóvil y para las necesarias vacaciones en cualquier lugar del mundo.
Como a lo largo de 70 años los precios inmobiliarios habían ido siempre al alza (pese al celo de las políticas monetarias anti-inflacionarias que cuidaban todo movimiento de los precios), se pensaba que los precios de la vivienda seguirán siempre en ascenso. Por eso era conveniente comprar hoy, dado que mañana el precio sería mayor. Al incrementar la demanda, los precios seguían aumentando y eso llevó a que en España se construyeran más viviendas que Alemania, Francia e Italia juntas. Nadie escuchó las llamadas de alerta y sólo cuando reventó la burbuja en Estados Unidos (producto de su propio boom inmobiliario), arrastró a todo el mundo en la espiral del colapso, azotando fuertemente a la economía española que comenzó el declive que aún dura, con despidos masivos, caída en los precios y el derrumbe general que la tiene al borde de seguir el camino iniciado por Grecia, Irlanda y Portugal.
José Blanco ha iniciado un roadshow inmobiliario por varios países europeos con el objetivo de dar salida al múltiple stock que tenemos acumulado de vivienda en España. El ministro da una serie de argumentos con el objetivo de convencer a los adorables vecinos de que se trata de una buena idea comprar bienes raíces en España.
Los argumentos de la presentación de José Blanco son los siguientes:
Recuperación de la economía
La preferencia de los españoles por la inversión en vivienda
La bajada de los precios que hará que no caigan más
Desde el estallido de la burbuja inmobiliaria, la corrección de precios ha sobrevolado al mercado de la vivienda, un mercado que hace unos años se posicionaba como una fuente inagotable de riqueza, y como el principal estandarte de nuestro progreso económico.
Dejando al margen el debate sobre si la corrección de precios tiene todavía recorrido o no en el mercado residencial español, uno de cada cinco inmuebles tiene una hipoteca asociada superior a su valor de tasación, confirmando que aún queda bastante lejos la solución a la crisis del sector.
Los compromisos adquiridos tras la compra de la vivienda acapara el mayor porcentaje de los ingresos de la economía familiar, obligando en muchos de los casos a muchas parejas a olvidar sus rencillas para remar en el mismo sentido, si no se quiere percibir un deterioro económico de la unidad familiar.
Hasta ahora, cuando un matrimonio se divorciaba el cónyuge que mayor renta percibía era obligado a afrontar un mayor porcentaje de la cuota de la hipoteca, resultando injusta dicha práctica desde el punto de vista estrictamente económico.
En el último Consejo de Ministros que precede a los días centrales de la Semana Santa, el gobierno ha anunciado una nueva medida para estimular el empleo, el aumento de la deducción por rehabilitación de vivienda hasta el 20%, anuncio que creo que va más destinado a ‘aflorar’ parte de la nutrida economía sumergida que posee la economía española, y que no tanto a la creación de empleo.
Desde la llegada de la crisis económica, profesionales como fontaneros, cerrajeros, electricistas, albañiles, yeseros, encofradores o carpinteros, etcétera. Han utilizado como vía de escape a la caída de los ingresos el recurso a la realización de trabajos ‘sin facturas’, escapando al fisco, y ocultando una parte muy importante de la producción nacional que ronda en torno al 15-20% de la producción nacional.
El Ministerio de Fomento ha presentado su informe trimestral de evolución de los precios de la vivienda y según el departamento, los precios actuales de viviendas se sitúan a niveles del 2005 después de acumular caídas medias superiores al 15% en los últimos 3 años.
En tasas anuales, todas las provincias presentan tasas de precios negativas, por lo que no existe ninguna de ellas que muestra un comportamiento positivo en precios a rasgos generales tal y como podemos ver en el siguiente mapa interanual de variación de precios:
A pesar de lo que dicta la lógica económica, en lugar de renunciar al crecimiento urbano como consecuencia del stock de inmuebles existentes en el mercado y los problemas en el acceso al crédito, el Ayuntamiento de la capital de España ha llegado a un acuerdo para una expansión urbana hacia el este de la ciudad, mediante la creación de nuevos barrios.
He de decir que este ‘proyecto’ ya estaba planificado dentro del propio Plan General de Ordenación Urbana, pero claro, fue diseñado en una época boyante de la economía, cuando el crédito fluía a caudales, en definitiva, durante la ‘época dorada del ladrillo español’, y que ahora resulta desacertado.
Como todos los viernes tenemos con nosotros los resultados de la encuesta de la semana. En esta ocasión preguntábamos sobre si debía cancelarse las deudas a la entrega de la vivienda. Lo primero es agradecer a los 1442 lectores que han participado, ya que sin vosotros esta sección no sería posible.