
El negocio del almacenamiento de proximidad en España se ha transformado en un suculento motor inmobiliario que coloniza los bajos comerciales
Alberto, un empresario que hoy tiene bajo su control ni más ni menos que 7.000 trasteros repartidos en diez centros, revelaba recientemente en un completo reportaje recogido por Cadena COPE los entresijos de un sector que se mueve con márgenes operativos superiores al 40%, especialmente tras la pandemia. "Para nosotros el COVID fue una gran suerte", desliza el empresario, que arrancó en el año 2012 con apenas 32.000 euros obtenidos mediante préstamos personales y ahora logra que uno de sus complejos más grandes facture la friolera de 70.000 euros al mes (y esta es la clave).
El mapa de la doble fila. Las condiciones ideales para abrir un centro de trasteros son puramente sociológicas, tal como detalla el propio fundador de la firma: "El lugar ideal para instalar trasteros es un barrio donde cuesta aparcar incluso en doble fila, con bloques de pisos de los años 60 y donde las hipotecas ya están pagadas". Es el vivo reflejo de zonas totalmente masificadas, donde los coches duermen en la calle y la falta de espacio en los pisos obliga a los vecinos a buscar desahogo fuera de casa.
Pisos menguantes. Pero… ¿Por qué el punto dulce de la inversión está en esos bloques de los años 60 y 70 con las hipotecas totalmente saldadas? La respuesta a esta avalancha de persianas metálicas radica en una mutación profunda de nuestro mercado residencial. Cada vez vivimos más de alquiler, los precios suben y los pisos se encogen sin remedio, por lo que resulta materialmente imposible encajar todas nuestras posesiones en las casas que nos podemos permitir pagar.
A la caza del podio europeo. Con ese telón de fondo, la industria nacional ha pegado un acelerón histórico creciendo un 68% en apenas tres años, impulsada de forma masiva por clientes particulares en lugar de empresas. Las últimas métricas disponibles, respaldadas por los datos oficiales de la asociación española de Self Storage, sitúan ya a España como el tercer país de toda Europa en número de instalaciones, solo por detrás del Reino Unido y Francia, un hito en el que Madrid acapara por sí sola el 23% del volumen de negocio nacional.
Imagen | Canal de YouTube de Adrian G.Martin
Ver todos los comentarios en https://www.elblogsalmon.com
VER 0 Comentario