Hipotecarse para comprar Bitcoins, un indicador de algo peligroso

Aunque en la Historia económica toda burbuja sigue patrones similares a burbujas anteriores, no es menos cierto que toda burbuja también es en ciertos aspectos diferente a las anteriores. Ahí radica la dificultad, el reto, y lo apasionante de tratar de entrever el futuro económico que tenemos ante nosotros desde una pequeña pantalla como la que me comunica con ustedes.

Pero ya saben que en las distintas tendencias económicas que hemos vivido, hay algo en común a todas ellas: el agente económico que es el ser humano, sus pasiones, sus miedos, sus reacciones, su ambición, etc. Un factor que la genética (y en parte la educación económica) puede alterar en teoría, pero que en la práctica se demuestra cuasi-inmutable una y otra vez cuando los mismos patrones de comportamiento vuelven a repetirse de nuevo con cada crisis o boom. En el análisis de hoy les traemos cómo, de nuevo, se están cometiendo con Bitcoin los mismos excesos (e incluso aberraciones) que se cometieron en el pasado.

Un análisis breve (si se puede) es dos veces bueno

Los más habituales de estas líneas serán buenos conocedores de que mi compromiso personal para con ustedes gira en torno a la calidad y el rigor de nuestros análisis. Aquí desarrollamos un tema hasta donde haga falta para llegar a las conclusiones lo más acertadas posible. Pero también es cierto que otro de los motivos fundacionales de un servidor como analista es contribuir a la divulgación de la ciencia (o lo que tenga de ella) económica. Además, es algo en lo que debo reconocerles que también encuentro una justa correspondencia por su parte, haciendo de este medio una comunidad en la que todos aportamos, y en especial ustedes a mí con sus clicks y con sus comentarios.

Esto es sólo la justificación de por qué los más asiduos a mi pseudónimo no van a encontrar hoy un análisis más extenso, como a los que les tengo acostumbrados. Pero si el análisis de hoy cumple esos objetivos de rigor, calidad, y divulgación, y si además es breve, pues no se puede negar que entonces es indudablemente dos veces bueno.

Los excesos cometidos en nombre de Bitcoin están tomando tintes dramáticos

Dicho lo anterior, la razón por la que les escribo el artículo de hoy sobre un tema que ya hemos tratado otras veces es porque, siéndoles lo más franco que puedo ser, la situación en torno a la burbuja de Bitcoin está llegando a tomar tintes dramáticos, y mucho me temo que más de uno se puede sentir tentado a hacer lo que no debe. A la vista de las noticias que van saltando a los titulares, desde estas líneas nos sentimos en la obligación profesional (y ética) de escribirles para advertirles claramente de que no cometan ningún error del que, ya no es que se puedan arrepentir, sino que puede que no se recuperen en las décadas de vida que les quedan por delante (y esperamos que sean muchas y viviendo en la abundancia).

La noticia en concreto que ha provocado que pase sueño una noche más para escribirles estas líneas es que, como pueden leer en este enlace de la CNBC, hay unos cuántos estadounidenses que están cometiendo la locura de hipotecar su casa para con el dinero que les da el banco comprar Bitcoins. Esta noticia no procede de las declaraciones de ningún analista con tintes sensacionalistas que busca salir en todos los titulares. No, para desgracia de la crypto-economía, esto lo dice ni más ni menos que un regulador, Joseph Borg, que es presidente de la Asociación Norteamericana de Administradores del Mercado de Valores (una organización consagrada a la protección del inversor), pero que también es director de la Comisión del Mercado de Valores de Alabama. Por lo tanto, mucho me temo que este señor sabe perfectamente de lo que habla.

En la entrevista en la que el señor Borg hizo estas reveladoras declaraciones, también afirmó que "Las crypto-monedas han venido para quedarse. Blockchain ha venido para quedarse. Si va a ser Bitcoin u otra la que se quede, eso ya no lo sé". Simplemente decirles que ya saben cómo éstos han sido exactamente los mismos términos en los que un servidor siempre les ha hablado de Bitcoin, Blockchain y la crypto-economía en general. Y creo sinceramente que es la actitud más razonable ante la nueva crypto-economía, que ha venido a nuestra casa por sorpresa y sin llamar, de la mano del enigmático Satoshi Nakamoto.

Pero los excesos de Bitcoin también se demuestran globales, igual que la crypto-moneda

Pero los habrá que digan que no tiene mucho sentido tratar de alertar de que una tendencia local estadounidense puede tener un impacto en una crypto-moneda global como Bitcoin. El razonamiento podría llegar a ser coherente dependiendo del caso concreto, pero el tema es que la fiebre del crypt-oro no se limita a Estados Unidos ni mucho menos, ni tampoco sus excesos ni la naturaleza de los que los cometen. La misma característica de moneda global que es un punto fuerte y de futuro de Bitcoin, igualmente hace que sus fiebres y tendencias muchas veces sean igualmente globales.

De hecho, en este este otro artículo se publica que en Reino Unido se está viendo la misma fiebre y excesos de cambiar hipoteca por Bitcoins. Y las fuentes en este caso también son fiables, puesto que se cita un informe del propio Finantial Times reportando sobre la situación. No obstante, hay que matizar que el perfil de inversor que está realizando estas arriesgadas operaciones hipotecarias, al menos en UK, es el de personas con un patrimonio importante, con propiedades inmobiliarias cuyo valor puede llegar a ascender hasta 10 millones de libras.

Una motivación para esta osada toma de decisiones obviamente está en los bajos tipos de interés por un lado, y en el explosivo beneficio que está retornando Bitcoin. Pero ni lo uno ni lo otro, ni que el que lo haga viva en un palacete, hace que la operación deje de ser un claro exceso del mercado, especialmente cuando alguien se juega la casa en la que vive para ponerla en manos de un mercado tan volátil y tan burbujeante como es actualmente Bitcoin.

Más allá de operaciones hipotecarias concretas, está el indicador de burbuja

Los habituales de estas líneas saben que no es la primera vez que les hablo de la burbuja de Bitcoin. De hecho, lo he hecho ya en bastantes ocasiones, como por ejemplo la última vez en el análisis "¿Cómo es la subida de Bitcoin frente a la burbuja inmobiliaria española?", o anteriormente en "Estos indicadores apuntan a una burbuja en Bitcoin y otras criptomonedas".

Pero el nuevo comportamiento (o más bien desmán) crypto-hipotecario me fuerza a hablarles de nuevo de ello, y a remarcarles que este tipo de excesos los he visto ya en el pasado exactamente con los mismos tintes. De hecho, en el punto álgido de la burbuja .com, a un servidor una entidad financiera de renombre le llegó a ofrecer un crédito importante sin necesidad de aval, y con la única garantía de las propias acciones .com que me aconsejaban (¡sic!) comprar tan pronto como tuviese el dinero ingresado en mi cuenta.

Por favor, si tienen que quedarse pensando en una reflexión de este análisis, debería ser que no se deben cometer barbaridades financieras, por muy seguro que el retorno de las inversiones pueda parecer a día de hoy. Porque el mercado cambia tan rápido como la realidad del mundo que nos ha tocado vivir, y lo que hoy es una explosiva fuente de revalorización de sus haberes, mañana puede ser la causa de su ruina. Rentabilidades pasadas nunca aseguran rentabilidades futuras. No arriesguen en los mercados más allá de lo que pueden arriesgar sin ponerse en una situación comprometida en caso de pérdida, y ni se les ocurra arriesgar su propia casa.

Soy perfectamente consciente de que hay bastantes avances del mundo que han sido posibles gracias a cierta dosis de ambición humana, pero la ambición desmedida es muy mala consejera, y demasiadas veces conduce a la ruina económica (y ética). Estarán de acuerdo en que sería muy lamentable acabar en la calle por una ambición desaforada, especialmente en el caso de haber podido vivir holgadamente el resto de sus días simplemente con haber mantenido los euros en la cuenta del banco, o invertidos en cualquier activo no burbujeante. Pero claro, hay naturalezas humanas a las que les puede la posibilidad de una evolución exponencial frente a la certeza de un rédito más modesto. No sé si en su burbuja Bitcoin llegará a 20.000 dólares, a 40.000 o a 100.000, pero estas burbujas siempre acaban dejando muchos más damnificados que nuevos ricos. Por favor, sean prudentes en los mercados y no compren boletos para sorteos de suicidios económicos, y que luego los "premiados" al menos no digan que no estaban avisados.

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