EPA del 1T2017: 17.200 desempleados más hacen subir la tasa de paro hasta el 18,75%

El Instituto Nacional de Estadística (INE) acaba de publicar los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al primer trimestre de 2017. El número de desempleados sube en 17.200 personas, lo cual deja la tasa de paro en el 18,75% de la población activa, con un descenso de 2,25 puntos porcentuales en el último año. Las cifras interanuales se quedan en que, en los últimos 12 meses, hay 408.700 desempleados menos.

Para valorar las cifras correctamente, hay que ponerlas en contexto y decir que, de forma estacional, el desempleo suele subir a comienzos de año. Esto suele ocurrir porque en estas fechas se recoge el impacto del fin de la campaña navideña. No obstante, también hay que señalar que las cifras del primer trimestre de 2017 son peores que las registradas en el mismo periodo de 2016, aunque también es cierto que la Semana Santa, otro periodo importante con efectos estacionales, en 2016 cayó en Marzo (dentro de los datos del primer trimestre), mientras que en 2017 ha caído en Abril (y sus efectos se harán notar por tanto en la EPA del segundo trimestre).

Los datos generales de las nuevas series estadísticas del INE

No obstante, los datos publicados marcan claramente una diferencia entre los 69.800 ocupados menos y los 17.200 parados más del primer trimestre de 2017, y los 64.600 ocupados menos y los 11.900 parados más del primer trimestre de 2016. Como pueden ver, en el arranque de año de 2016 se creó menos desempleo, pero además también se destruyó menos empleo.

Debemos recordar, tan puntualmente como la cita con las nuevas cifras, que no toda la destrucción bruta de empleo se traduce en un incremento del desempleo en la misma cuantía. La diferencia entre ambas cifras, que en principio podrían parecer parejas, estriba en que no todo desempleado pasa inmediatamente a estar en búsqueda de empleo tras perder el anterior, además de que en esa diferencia también computan lógicamente las jubilaciones, un factor también más que relevante.

En lo que se refiere al sesgo público-privado, la ocupación en el sector público disminuye este trimestre en 12.300 personas, mientras que en el sector privado la caída es de 57.600 ocupados menos. En el último año, el número de empleados se ha reducido en 44.400 en el sector público, y ha aumentado en 453.100 trabajadores en el privado.

El total de asalariados baja en el trimestre en 44.600 personas. De ellos, los que tienen contrato indefinido se incrementan en 78.000 personas, y los que tienen contrato temporal a su vez descienden en 122.600 personas. En términos anuales, el número de asalariados se incrementa en 405.600, con una subdivisión en la que el empleo indefinido ha ascendido en 195.600 trabajadores y el temporal en 210.100. Los trabajadores por cuenta propia bajan en el trimestre en 23.800 personas, y en los 12 últimos meses muestran un ascenso en 1.100 trabajadores.

Estas últimas cifras, que muestran una reseñable caída del número de asalariados con contrato temporal, están en consonancia con la naturaleza estacionaria de la caída, si bien, como apuntábamos antes, no es el único motivo, puesto que el año anterior el descenso debido a este mismo factor no fue tan acusado.

Datos por sectores y por comunidades

Lo mismo ocurre al hacer un análisis por sectores productivos, puesto que la ocupación crece en el trimestre en el sector agrícola con 31.000 trabajadores más, y en la construcción con un incremento de 2.100 trabajadores. Por el contrario, desciende en el sector industrial con 8.200 trabajadores menores, desciende también, y lo hace sensiblemente, en el sector servicios con 94.700 trabajadores menos. En los últimos 12 meses, el empleo sube en todos los sectores, con 199.000 ocupados más en servicios, 89.500 en industria, 70.400 en el sector agrícola, y en construcción 49.800.

Andalucía ha experimentado un aumento del número de ocupados en 63.100 trabajadores durante los tres últimos meses. Los decrementos más importantes de empleados tienen lugar en Comunitat Valenciana (–29.300 trabajadores), Illes Balears (–22.100 trabajadores) y Canarias (–16.600 trabajadores). Los mayores incrementos de ocupación en los últimos doce meses se han experimentado en Andalucía (94.100 trabajadores), Cataluña (70.400 trabajadores) y Comunitat Valenciana (51.700 trabajadores). El descenso anual en la ocupación más reseñable es el caso extremeño, con 6.100 trabajadores menos.

En cuanto a la variación de la tasa de paro por comunidades, las cifras otorgan los mayores descensos trimestrales a Andalucía con 47.900 desempleados menos, y a la Comunidad de Madrid con un descenso de 15.000. Por el lado contrario, los mayores argumentos han tenido lugar en Cataluña (18.200 desempleados), Illes Balears (16.700 desempleados) y Galicia (12.900 desempleados). En cómputo anual, el descenso del paro es centralizado, liderando ese descenso Andalucía con 116.800 desempleados menos, Comunidad de Madrid con 95.300, y Cataluña con 83.300.

Los problemas ocultos tras las cifras más superficiales

Un dato adicional, que puede resultar importante de cara al análisis de los datos, es que el número de activos experimenta en el primer trimestre un nuevo descenso cifrado en 52.600 personas, hasta llegar al total de 22.693.300 trabajadores activos. Ello conlleva que la tasa de actividad desciende de nuevo, en esta ocasión en 17 centésimas y se sitúa en el 58,78%. En el último año la población activa ha disminuído en 127.700 personas.

Por otro lado, los hogares con todos sus miembros activos en situación de desempleo se incrementan, y en el primer trimestre asciende en 6.900 familias más, hasta alcanzar los 1.394.700 hogares sin ningún tipo de empleo, una cifra que sigue siendo terrible aun contando con la mejora del empleo en los últimos trimestres. Sin embargo, el paro juvenil viene a poner una nota de tintes verdes a estos índices, pues son 591.800 menores de 25 años los que se encuentran en situación de desempleo, 22.100 menos que al cierre de 2016. En todo caso, la tasa de paro juvenil sigue en niveles altos en términos europeos, y más concretamente se sitúa en el 41,65%.

El número de desempleados de larga duración (un año o más en situación de desempleo) también se ha visto reducido, y suponen un 54,37% del total de personas en situación de desempleo. Ésta es una cifra todavía en niveles elevados para esta tipología de desempleo, la más rebelde de atajar, especialmente por la dificultad añadida que sufren al tratar de volver a entrar en el mundo laboral, tras una larga temporada sin haber encontrado una nueva oportunidad de trabajo. El año 2016 cerró con 2.392.000 desempleados de larga duración, que suponían un 56,44% del total del colectivo desempleado, por lo que se ha experimentado dos puntos de mejora porcentual en el primer trimestre de 2017.

Y yendo un poco más allá de los datos estrictamente publicados en esta EPA, nos sentimos en el deber de recordarles de nuevo el gran problema socioeconómico al que se enfrenta España en los próximos lustros: el envejecimiento poblacional. Este problema es común a casi todos los países desarrollados, pero en España se muestra con especial virulencia. Esta problemática, que con el paso de los años ningún político parece querer abordar, sin duda tendrá un gran impacto tanto en el mercado laboral, por la salida masiva de trabajadores que se jubilan o prejubilan. Al mismo tiempo, esta evolución colocará la población activa en niveles francamente preocupantes frente a la población total.

Imágenes | Pixabay 0TheFool | @DerBlaueMond gráficos de elaboración propia con series estadísticas del INE | @DerBlaueMond gráficos de elaboración propia con series estadísticas del INE | Gráfico de la EPA 1T2017 elaborado por el INE | @DerBlaueMond gráficos de elaboración propia con series estadísticas del INE

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