Paula, colombiana en España: “En mi país era auxiliar contable y aquí he tenido que aprender a limpiar pisos para sobrevivir”

Paula, colombiana en España: “En mi país era auxiliar contable y aquí he tenido que aprender a limpiar pisos para sobrevivir”

Tiene 24 años y dejó su país hace tres años en busca de nuevas oportunidades; ahora compagina el trabajo doméstico con su objetivo de seguir formándose y emprender

Redacción El Blog Salmón

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Paula Álvarez llegó a España con una maleta de 10 kilos —dos vaqueros, cuatro blusas y dos pares de zapatos— y la certidumbre de que su título de auxiliar contable no le abriría las puertas que imaginaba. Tres años después, limpia pisos en Madrid y documenta en TikTok una transformación que no había elegido. "En mi país era contable y aquí he tenido que aprender a limpiar pisos para sobrevivir.” La frase de Paula, una colombiana de 24 años, se ha convertido en el reflejo de una historia que comparten muchas mujeres migrantes en España, como recoge El Español en su noticia.

Un capital humano en standby

"En mi casa no me tocaba ni mover un solo dedo", reconoció Paula en uno de sus vídeos. "Era la mimada de mi abuela. La niña de casa que tuvo que aprender a limpiar y a cocinar para poder sobrevivir en un país nuevo, me llevó a descubrir que me gusta la cocina". Su caso es, en concreto, la cara visible de un desajuste que los datos del Consejo Económico y Social (CES) ponen muy claras las cosas: la población femenina de origen migrante en España creció en 1,3 millones entre 2018 y 2024, y de ellas, 6 de cada 10 —777.500 mujeres— se incorporaron al mercado laboral, es decir, pasaron a engrosar la población activa del país.

Y es que el mercado laboral español canaliza hacia la limpieza, el cuidado de mayores y el trabajo doméstico a una proporción desproporcionada de las mujeres que llegan de Latinoamérica —un colectivo que, según el CES en su informe sobre la contribución de las mujeres inmigrantes, representa una parte muy importante de la población de origen extranjero y en el que las mujeres están especialmente representadas—. El sector de la limpieza da empleo a más de medio millón de personas en España. La vulnerabilidad, en todo caso, es doble: por condición de mujer y de migrante, una intersección de desventajas que el propio CES identifica como un factor de mayor vulnerabilidad. La lógica del sistema es clara: necesita brazos, pero no siempre reconoce los títulos.

Las cifras del desajuste

Seis de cada diez trabajadores extranjeros no comunitarios en España tienen capacidades por encima del puesto que ocupan, la mayoría en ocupaciones elementales, según recoge CincoDías en su análisis sobre sobrecualificación y salarios. El salario mensual medio de un empleado español a tiempo completo alcanzaba los 2.396 euros en 2021; el de un trabajador de origen extranjero era un 24 % menor. O lo que es lo mismo, la sobrecualificación no solo desperdicia talento —un dispendio que el país mal puede permitirse—, sino que además castiga con un recorte salarial a quienes ya han dejado atrás todo lo conocido.

¿A qué se debe este atasco? En buena medida, a la burocracia. El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha reconocido el problema de las solicitudes pendientes de homologación y equivalencia y ha puesto en marcha medidas para acelerar su resolución. En 2025, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades logró resolver 85.564 expedientes de homologación y equivalencia, más del doble que en 2024 y, por primera vez desde 2014, más solicitudes de las que recibió durante el año. Ahora bien, el ritmo histórico de resolución había sido tan lento que el sistema todavía acumulaba 79.280 expedientes pendientes al cierre de 2025, aunque la cifra se había reducido hasta 72.337 en marzo de 2026.

Un sistema que necesita pero desperdicia

El mercado laboral español, sin embargo, no puede funcionar sin estos trabajadores. De hecho, cuatro de cada diez nuevos empleos creados en 2025 fueron ocupados por extranjeros: de los 605.400 puestos de trabajo generados durante el año, 258.000 correspondieron a trabajadores de nacionalidad extranjera, según los datos de la EPA publicados por el INE y recogidos por Europa Press. La población colombiana —como la de Paula— también ha experimentado un fuerte crecimiento: a 1 de enero de 2025 había 676.534 ciudadanos de nacionalidad colombiana en España, según el Censo Anual de Población del INE, mientras que la población nacida en Colombia alcanzaba las 978.041 personas.

Imagen | SoyPau.Alvarez (TikTok)

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