¿Cómo gana dinero un gimnasio que cobra 20 euros al mes?, un experto responde: “Cuanto menos vayamos, más rentable es”

Experto Rentabilidad Negocios
  • Un establecimiento de este tipo, puede mantener miles de membresías aunque resulte imposible recibir simultáneamente a todos esos socios.

  • El beneficio neto puede ser entre 8.000 y 250.000 euros anuales dependiendo del modelo, tamaño y localización, con márgenes habituales de entre el 10% y el 25%.

Sergio Delgado

Septiembre suele ser, junto a enero, un mes donde nos marcamos nuevos retos. Que si conciliar mejor la vida laboral y familiar, que si apuntarnos a clases de inglés, empezar nuevos hobbies o retomar las siempre sacrificadas clases en el gimnasio.

La vuelta de las vacaciones es un momento ideal para captar clientes en este tipo de negocios. Los excesos de la época estival llenan las salas.

Sin embargo, una parte de esos recién inscritos termina reduciendo sus visitas pocas semanas después. Entonces, ¿cómo pueden seguir abiertos tantos gimnasios en España, sobre todo los considerados low cost? Se calcula que hay abiertos casi 5.000.

Los expertos financieros Raquel Valero y Rafael Navarro a través de su perfil en Instagram, han explicado esta particularidad de un negocio que llega a bajar las tarifas a alrededor de 20 euros al mes: “El negocio no cuenta con que vayas. Cuenta con que te apuntes, que vayas un par de semanas, que te hagas un par de fotos para Instagram y luego que no vuelvas”.

Más socios que usuarios simultáneos

Una de las claves está en que la capacidad económica de un gimnasio no tiene por qué coincidir con su capacidad física. El establecimiento puede mantener miles de membresías aunque resulte imposible recibir simultáneamente a todos esos socios.

“Un gimnasio low cost está construido matemáticamente para tener muchos más socios que máquinas. Si el 100% de los socios apareciera un lunes cualquiera no cabrías”, explica Valero.

Los expertos señalan que dos de cada diez personas inscritas dejan de acudir al gimnasio después de tres meses. Esa inactividad permite mantener una base de abonados superior a la ocupación real.

Raquel, la otra experta, además, plantea entonces la consecuencia lógica: “¿Entonces, cuanto menos vaya yo?”. La respuesta de Valero resume el modelo: “Pues más rentable eres. Enhorabuena, eres su cliente ideal”.

El gimnasio continúa ingresando la mensualidad, mientras ese cliente apenas genera presión sobre máquinas, vestuarios, duchas o aforo. De ahí la importancia de las cuotas recurrentes y de mantener una amplia cartera de socios.

¿Cuánto puede facturar un gimnasio?

El precio de la membresía es solo una variable. Según las estimaciones de Plandenegocio.es, un gimnasio pequeño en España puede registrar entre 80.000 y 200.000 euros de facturación anual, mientras centros medianos, grandes, franquicias o instalaciones premium pueden superar los 500.000 euros e incluso alcanzar el millón.

El beneficio neto puede moverse aproximadamente entre 8.000 y 250.000 euros anuales dependiendo del modelo, tamaño y localización, con márgenes habituales de entre el 10% y el 25%.

Las cuotas constituyen la principal fuente de ingresos, pero existen otras vías: entrenamiento personal, clases dirigidas, nutrición, productos deportivos o servicios premium.

Por ejemplo, un establecimiento con 300 clientes que abonen 40 euros mensuales ingresaría 12.000 euros al mes únicamente mediante cuotas, equivalentes a 144.000 euros anuales si mantiene estable esa base.

¿Cuántos socios hacen falta para ser rentable?

No existe un número válido para todos los gimnasios. El objetivo siempre va a ser conseguir suficientes ingresos para cubrir alquiler, salarios, electricidad, mantenimiento, financiación de maquinaria, seguros y demás gastos.

Por ello, 300 socios pueden resultar suficientes para un establecimiento y claramente insuficientes para otro. Un local de pequeñas dimensiones con estructura reducida tiene necesidades muy diferentes a las de un centro de 1.500 metros cuadrados cargado de maquinaria.

La retención también resulta decisiva. Incluso cuando algunos usuarios apenas acuden, mantener su suscripción aporta previsibilidad a los ingresos y reduce la necesidad de captar continuamente nuevos clientes.

El caso de Roberto González

El caso de Roberto González ayuda a entender el caso de estos negocios de índole deportivo. El propietario de la cadena Vitalfit cuenta con dos gimnasios en Palma de Mallorca, prepara un tercero y dispone además de cuatro establecimientos especializados en nutrición deportiva.

“Montar un gimnasio como este ha superado, más o menos, el millón y medio de euros. Estamos hablando de un gimnasio de 1.400 metros cuadrados prácticamente, y donde hay muchísima maquinaria”, explica.

No todos los proyectos requieren semejante desembolso. González pone como ejemplo otro centro de aproximadamente 550 metros cuadrados cuya inversión rondó los 250.000 euros. “Las máquinas normalmente se compran, se hacen de renting o vas al banco y pides un préstamo”, señala. En ese proyecto, aproximadamente el 30% de la inversión tuvo que aportarse con recursos propios.

Con más de 5.000 socios, la escala cambia por completo. González sitúa sus ingresos mensuales “entre 100.000 y 180.000 euros” y afirma que, después de impuestos y costes como personal o alquiler, obtiene en su caso una rentabilidad aproximada de entre 60.000 y 90.000 euros mensuales.

“Este año superaremos los tres millones de euros de facturación, y el siguiente va a ser aún mucho mejor, porque vamos a contar con más centros”, asegura.

Imagen | Instagram errequeerretv

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