Si EEUU invade Cuba, las empresas españolas afrontan otro problema. La deuda de, al menos, 300 millones de euros del gobierno cubano podría agravarse aún más

Sergio Delgado

La delicada situación económica de Cuba lleva años afectando a empresas extranjeras con presencia en la isla, especialmente a las españolas. Pero ojo, una posible intervención de Estados Unidos podría agravarlo todo.

¿La razón? el elevado volumen de deuda acumulada por el Estado cubano con compañías españolas. Según datos recientes de la Oficina Económica y Comercial de España en La Habana, el pasivo reconocido asciende a cerca de 256 millones de euros.

A esta cifra hay que sumar otros importes bloqueados que no pueden ser repatriados, como dividendos retenidos o fondos derivados de operaciones comerciales, lo que eleva el impacto total por encima de los 300 millones de euros.

Una deuda creciente y difícil de recuperar

Dicho informe señala que el volumen de impagos apenas ha variado en el último ejercicio, con un crecimiento marginal del 0,1%. Sin embargo, esta aparente estabilidad oculta un problema más profundo: una parte significativa de los importes no se contabiliza oficialmente como deuda, pese a no estar disponible para las empresas.

Entre estos importes se encuentran cerca de 40 millones de euros en dividendos retenidos, más de 20 millones procedentes de operaciones comerciales y más de 10 millones en cuentas específicas vinculadas a pagos de entidades estatales cubanas.

Estos fondos permanecen bloqueados dentro del sistema financiero de la isla, sin posibilidad de transferencia al exterior.

En total, si se suman estos conceptos, el impacto real podría situarse en torno a los 330 millones de euros, una cifra que refleja la magnitud del problema para el tejido empresarial español.

Empresas afectadas y concentración geográfica

El estudio se elaboró a partir de una encuesta remitida a 930 compañías españolas con intereses en Cuba, de las cuales solo respondió aproximadamente un 20%.

Este bajo nivel de participación se explica, en parte, por la situación financiera de muchas de ellas, ya que un número similar de empresas se encuentra en proceso concursal como consecuencia directa de los impagos.

De las compañías que sí participaron, la gran mayoría reconoció tener deudas pendientes con el Gobierno cubano. Estas se generaron principalmente entre 2017 y 2019, coincidiendo con un periodo de deterioro progresivo de la economía del país.

Desde el punto de vista territorial, la mayor parte de las empresas afectadas se concentra en Cataluña, Madrid y País Vasco, que agrupan más de dos tercios del total.

Por tamaño, las medianas empresas son las más perjudicadas, con una deuda media cercana a los dos millones de euros, mientras que las microempresas, aunque con importes menores, sufren un impacto proporcional mucho mayor sobre su actividad.

El turismo y el transporte, los más afectados

El impacto de la crisis cubana no es homogéneo y afecta especialmente a sectores clave como el turístico y el transporte aéreo. Las cadenas hoteleras españolas, con una presencia histórica en la isla, han tenido que ajustar su operativa ante la caída de la demanda y las dificultades logísticas.

La reducción del turismo internacional, especialmente tras la salida de viajeros canadienses, ha obligado a cerrar establecimientos o redistribuir clientes.

Al mismo tiempo, las aerolíneas han tenido que modificar sus rutas y estrategias operativas debido a la escasez de combustible, realizando escalas adicionales en otros países del Caribe para garantizar sus vuelos.

Estas dificultades operativas se suman a los problemas financieros derivados de los impagos, generando un entorno de elevada incertidumbre para las empresas.

El impacto del embargo y la crisis energética

Uno de los factores clave que ha agravado la situación económica de Cuba ha sido el endurecimiento del embargo estadounidense, que ha limitado el acceso a suministros energéticos esenciales.

La reducción del flujo de crudo procedente de países como Venezuela o México ha provocado una crisis energética que afecta directamente a la actividad económica.

La falta de combustible ha impactado en sectores estratégicos, desde el transporte hasta la industria, dificultando la operativa diaria de las empresas y reduciendo su capacidad de generar ingresos.

Este contexto ha intensificado los problemas de liquidez del Estado cubano, dificultando aún más el cumplimiento de sus obligaciones financieras.

¿Hay alternativas para reducir el impacto?

Ante esta situación, algunas iniciativas plantean mecanismos de compensación a través de programas de conversión de deuda impulsados por el Estado español.

Estos programas permitirían canalizar recursos hacia proyectos estratégicos en la isla, al tiempo que contribuirían a reducir el volumen de deuda acumulada con las empresas.

Sin embargo, el éxito de estas iniciativas depende en gran medida del contexto económico y político, así como de la capacidad de Cuba para generar condiciones de estabilidad que permitan recuperar la confianza del tejido empresarial internacional. Y la situación es, como es obvio, gravísima.

Imágenes | Pixabay, Pixabay

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