
Mientras España registró un incremento de nueve décimas, el conjunto de la Unión Europea avanzó cinco. En la eurozona, la subida fue de seis décimas, hasta alcanzar el 41,3%.
Las administraciones de la UE ingresaron 7,686 billones de euros mediante impuestos y cotizaciones sociales durante 2025.
Con las Elecciones Generales del próximo 29 de noviembre a la vuelta de la esquina, hay un tema clave para muchos votantes a la hora de decidir su voto a uno u otro partido: los impuestos. ¿Se pagan demasiados en España o estamos en liza con otros estados miembros de la Unión Europea?
Los últimos datos correspondientes a 2025 sitúan a nuestro país en el tercer puesto del conglomerado europeo en el aumento de la presión fiscal, únicamente por detrás de Alemania y Malta. De hecho, el aumento fue de nueve décimas del PIB. Una evolución que contrasta con el comportamiento registrado durante el ejercicio anterior. España ha pasado de incrementar su presión fiscal apenas una décima en 2024 a registrar una subida nueve veces superior en 2025.
Según las cifras atribuidas a Eurostat, Alemania encabezó dichos aumentos, con 1,1 puntos porcentuales, seguida de Malta, con un punto. España completó el podio con 0,9 puntos.
España aumenta su presión fiscal por encima de la media europea
El indicador español alcanzó el 38,1% del producto interior bruto, todavía por debajo del promedio comunitario, situado en el 40,7%. Sin embargo, la distancia entre ambos se ha reducido considerablemente.
Mientras España registró un incremento de nueve décimas, el conjunto de la Unión Europea avanzó cinco. En la eurozona, la subida fue de seis décimas, hasta alcanzar el 41,3%.
Pero ojo, conviene distinguir entre presión fiscal y tipos impositivos. Este indicador mide la recaudación por impuestos y cotizaciones sociales en relación con el PIB, por lo que puede aumentar sin que necesariamente se hayan aprobado subidas equivalentes en los tipos legales de los tributos.
Además, hay otros asuntos que tienen mucho que ver, como la evolución económica, los salarios, el empleo y los beneficios empresariales.
Alemania y Malta lideran los incrementos tributarios
Los datos publicados por Eurostat el pasado 29 de octubre muestran que la presión fiscal alemana pasó del 40,3% al 41,4%, mientras que Malta avanzó del 29,3% al 30,3%. En España, el indicador aumentó desde el 37,2% hasta el 38,1%.
Esto coloca al país entre los que experimentaron mayores incrementos, aunque no significa que tenga los impuestos más elevados de Europa. De hecho, las estadísticas fiscales europeas reflejan diferencias importantes entre los Estados miembros.
En total, 19 países elevaron su presión fiscal durante 2025, mientras que otros ocho registraron descensos. Suecia y Letonia destacaron entre aquellos donde disminuyó el peso de la recaudación sobre la economía.
Francia encabeza los países con mayor presión fiscal
El informe europeo correspondiente a 2025 permite comprobar que Francia registró una presión fiscal del 46%, seguida de Bélgica, con el 44,7%, y Dinamarca, con aproximadamente el 44,3% según la publicación oficial de Eurostat.
En el extremo contrario aparecen Irlanda, con el 22,7%; Rumanía, con el 29,3%; Malta, con el 30,3%, y Bulgaria, con el 30,6%.
España se encuentra 2,6 puntos porcentuales por debajo de la media comunitaria. Sin embargo, la evolución de la presión fiscal española confirma que esta diferencia se ha ido estrechado.
La recaudación europea alcanza los 7,7 billones de euros
El incremento de los ingresos públicos también se aprecia en las cantidades recaudadas. Una amalgama de cifras difícilmente asimilables. Y es que, administraciones de la Unión Europea ingresaron 7,686 billones de euros mediante impuestos y cotizaciones sociales durante 2025. Esto supone 401.000 millones adicionales respecto al ejercicio anterior.
La comparación con los datos de 2024 pone sobre la mesa un tema más que evidente: el crecimiento de los recursos tributarios en las economías comunitarias. En España, la recaudación tributaria y las cotizaciones sociales alcanzaron aproximadamente 644.500 millones de euros, cerca de 49.900 millones más que el año anterior.
Según el desglose de ingresos fiscales españoles, los impuestos sobre la renta representaron el 12,7% del PIB y el IVA, el 6,8%.
Más ingresos públicos no garantizan menos déficit
El aumento de la recaudación proporciona mayores recursos a las administraciones eso es cierto, pero no implica automáticamente una reducción del déficit. El resultado presupuestario depende también de la evolución del gasto público, las prestaciones sociales, los intereses de la deuda y las inversiones.
Gane quien gane las elecciones el 29N tendrá un enorme desafío por delante: determinar si el crecimiento de los ingresos permite mejorar el equilibrio de las cuentas públicas sin perjudicar la actividad económica.
Imágenes | Towfiqu barbhuiya, Uday Mittal
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