
El experto desmitifica los grandes beneficios empresariales y alerta del impacto que las próximas subidas del SMI y las cotizaciones tendrán sobre el tejido productivo y la calidad del empleo
El reto de mejorar los márgenes de nuestras empresas es complejo. En el tercer trimestre de 2026 hemos registrado un máximo histórico de ocupados, con 22,85 millones de personas. Según la última Encuesta de Población Activa (EPA) del INE, también ha aumentado el paro, hasta el 10,18%. Por otro lado, los datos salariales muestran cómo en nuestro país el salario medio ronda los 2.400 euros brutos al mes, mientras que el salario modal (la nómina que más se repite) apenas llega a los 1.400 euros. ¿Por qué, en este escenario de bonanza en el empleo, los salarios no crecen más?
El problema es que, en España, muchas empresas tienen dificultades para ganar dinero. Así lo explicaba el economista financiero Javier Santacruz en una reciente entrevista en el programa Herrera en COPE. El experto recalcaba que «fundamentalmente el problema es que las empresas no ganan dinero en España». Y es que, aunque las grandes cotizadas del Ibex 35 sí están obteniendo beneficios, solo representan "una pequeñísima parte del tejido productivo". De hecho, según los cálculos de Santacruz, aproximadamente un 20% de las empresas pierde dinero. Incluso hay otro 25% que "directamente no gana nada".
Esta situación complica que las empresas puedan realizar mejoras salariales sostenibles en el tiempo. El problema se agrava porque, además, hay que sumar el continuo incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que en los últimos años ha crecido más de un 60%. De hecho, "podemos decir que el salario que más se cobra en España es el salario mínimo (con una diferencia de más o menos 100 euros)", según explica Santacruz. Esto crea una "competencia enorme entre los trabajadores de menor cualificación" y puede complicar que el resto de los trabajadores consiga mejorar sus salarios.
Las pymes, bajo presión por los costes
En el caso de las pymes, los problemas que tienen que afrontar están relacionados con los costes, también los de financiación, y la evolución de sus ventas. Además, para las empresas con menor rentabilidad puede resultar complicado asumir mayores costes laborales, por ejemplo, ante nuevos convenios, o realizar inversiones que les permitan ampliar su actividad. Los análisis de CEPYME sobre la situación de las pequeñas y medianas empresas también examinan las dificultades relacionadas con los costes y la evolución de la actividad empresarial.
Por otro lado, hay que destacar la diferencia entre el empleo generado en el sector público y en el privado. En la última EPA publicada por el INE se reflejó que, en el tercer trimestre, además del máximo de ocupados, también se produjo un aumento del paro, hasta el 10,18%. En esta ocasión, mientras el sector público creó 89.900 puestos de trabajo, el privado destruyó 16.300 empleos. En este sentido, aunque el saldo total de la ocupación fue positivo, se observó una diferencia entre ambos sectores. Estos datos, por sí solos, no permiten conocer el nivel de productividad o rentabilidad del empleo generado.
El SMI de 2027 y el aumento de los costes laborales
Los costes laborales continúan siendo un factor de presión que puede llevar a nuevos incrementos. Como ya hemos avanzado en El Blog Salmón al analizar la presión fiscal sobre las empresas, el Ministerio de Trabajo, liderado por Yolanda Díaz, ha iniciado los trámites para elevar el SMI en 2027. Se baraja un incremento cercano al 5%, que llevaría el salario mínimo a unos 1.282 euros mensuales en 14 pagas. No obstante, se trata de una estimación y la cuantía definitiva está pendiente de aprobación, tal como recoge la información sobre la preparación de la subida del SMI para 2027.
El impacto dependerá de la evolución final del SMI y de las características de cada empresa. Por otro lado, el aumento del salario mínimo también puede elevar las bases de cotización y, con ellas, los costes laborales de las compañías. Esto puede suponer un problema adicional para aquellas empresas que ya trabajan con márgenes reducidos.
Con las cotizaciones empresariales y los costes laborales en el centro del debate, el mercado de trabajo se enfrenta a un reto conocido. Si las compañías no son capaces de generar excedentes para invertir y crecer, pueden tener problemas para crear empleo productivo y pagar mejores salarios. En este sentido, el economista financiero advertía en la entrevista de que seguimos generando en nuestra economía empleo "ineficiente y poco productivo".
Imagen | Ministerio de Trabajo
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