
Solo en la pasada campaña de la Renta se dispararon los ingresos un 19,89%.
La inflación eleva la recaudación con unos precios mayores que incrementan las bases sobre las que se aplica el IVA. Y el crecimiento nominal de salarios y otras rentas impulsa los ingresos por IRPF.
Es cierto que España continúa creciendo por encima de buena parte de sus socios europeos. Sin embargo, hay voces que se muestran especialmente escépticas sobre el comportamiento del PIB patrio.
Una de ellas es la del mediático economista Marc Vidal, que considera que una lectura pormenorizada del PIB puede ocultar algunos desequilibrios.
En una intervención en el programa de Herrera en la Cadena COPE ha analizado el peso que están teniendo la inflación, el aumento de población, la recaudación tributaria, el turismo y los fondos europeos en la evolución de la economía española.
Las previsiones sitúan el crecimiento de España en el 2,4% este año y el 1,9% el próximo, después de un avance del 2,8% en el ejercicio precedente. Son cifras elevadas dentro del contexto europeo sí, pero el experto pone el acento tanto en la desaceleración prevista como en los componentes que explican ese crecimiento. Y hay mucha tela que cortar.
Marc Vidal pone el foco en el crecimiento de la población
Uno de los argumentos del economista es que una población mayor permite incorporar nuevos trabajadores y consumidores, incrementando la producción y el consumo agregados. "El consumo aguanta porque hay más gente trabajando, y hay más gente trabajando porque entra mucha población", explica.
Es decir, según su planteamiento es que el crecimiento total del PIB no tiene por qué trasladarse en idéntica proporción al bienestar económico individual cuando, simultáneamente, aumenta la población. "El pastel es más grande porque nos hemos sentado más a la mesa".
A continuación puso el foco en el PIB por habitante, al que describió como "que es lo que uno nota en la nómina", señalando que este indicador recibe menos atención que la evolución del PIB agregado.
Inflación y una recaudación que crece con fuerza
El segundo elemento abordado fue la inflación, hasta un 4,9% más el pasado mes de septiembre. Con una previsión mencionada en el programa próxima al 3%, el crecimiento nominal de la economía puede superar ampliamente al crecimiento real, porque incorpora la subida general de precios.
El experto es claro: "Hacienda recauda cuatro veces más rápido de lo que crece la economía real". Y es que, los ingresos procedentes del IVA y del IRPF están aumentando alrededor de un 10%.
La inflación puede elevar la recaudación por diferentes vías. Unos precios mayores incrementan las bases sobre las que se aplica el IVA, mientras que el crecimiento nominal de salarios y otras rentas puede impulsar los ingresos por IRPF.
La deuda baja sobre el PIB, pero Vidal introduce un matiz
El comportamiento de los precios también afecta a la lectura de la deuda pública cuando se expresa como porcentaje del PIB. Si el PIB nominal aumenta, la ratio puede disminuir aunque el volumen nominal de deuda no se reduzca en la misma proporción.
Vidal es tajante: "El denominador se engorda con la inflación". Es decir, una parte de la mejora de la ratio puede proceder del crecimiento nominal de la economía y no exclusivamente de una reducción del endeudamiento.
El economista también destacó indicadores positivos: el desempleo ha descendido, continúan llegando recursos europeos y el déficit se ha mantenido en torno al 2,4%. Precisamente por encontrarse España en una fase favorable, Vidal considera importante analizar qué ocurriría si algunos de esos soportes perdieran intensidad.
"Estamos en el mejor momento posible, y de ahí el riesgo", afirmó. Su diagnóstico lo condensó después en otra declaración: "Crecer por censo, recaudar más por inflación, con el turismo como motor y los fondos como muleta".
La campaña de la Renta dispara los ingresos un 19,89%
Los datos de la última campaña del IRPF permiten también dimensionar el incremento de determinados ingresos tributarios. La Agencia Tributaria cerró la campaña de Renta 2025 con 25.613.384 declaraciones, un 4,24% más que el año anterior. De ellas, 7.475.277 resultaron a ingresar.
El importe correspondiente a declaraciones a ingresar alcanzó los 24.721 millones de euros, frente a los 20.620 millones del ejercicio anterior. El incremento fue del 19,89%, más de 4.100 millones adicionales.
Por otro lado, 16.376.128 declaraciones solicitaron devolución por un importe total de 14.089 millones, un 3,06% más. Al cierre de la campaña ya se habían abonado 9.361 millones a 12.953.787 contribuyentes, equivalentes al 79,1% de las devoluciones solicitadas y al 66,4% de su importe.
La pregunta es, ¿cuánto del aumento de los ingresos públicos responde al crecimiento real de la actividad y cuánto está relacionado con variables nominales como precios, salarios y rentas?
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