Es oficial: a partir de agosto ni McDonald's ni el kebab de la esquina podrán servirte sobres de kétchup. Es cosa de la UE

Sergio Delgado

Pedir una hamburguesa y que te den varios sobres de kétchup, disfrutar de un café acompañado por una monodosis de leche o desayunar con pequeñas tarrinas de mantequilla y mermelada pasará a la historia muy pronto.

El próximo 12 de agosto de 2026 entra en vigor una nueva normativa de la Unión Europea que obligará a bares, restaurantes, hoteles y cadenas de comida rápida a retirar gran parte de estos envases individuales de plástico de un solo uso.

La medida afectará absolutamente a todos: desde grandes cadenas internacionales hasta pequeños negocios de barrio. En otras palabras: será uno de los cambios más visibles en hostelería de los últimos años.

La modificación forma parte del nuevo Reglamento europeo sobre Envases y Residuos de Envases (PPWR), una iniciativa que busca reducir el volumen de residuos y acelerar la transición hacia modelos de consumo más sostenibles.

Bruselas considera prioritario actuar sobre productos de uso cotidiano que generan enormes cantidades de desechos y cuyo impacto ambiental se multiplica por millones cada día. De hecho, solo en España se consumen al año 22,7 kilos de plástico de un solo uso.

Qué productos desaparecerán de bares y restaurantes

El cambio afectará a algunos de los elementos más habituales sobre las mesas de cafeterías, restaurantes, hoteles y establecimientos de comida rápida. Los clásicos sobres de kétchup, mayonesa o mostaza comenzarán a desaparecer cuando estén destinados al consumo dentro del propio local.

La medida también alcanza a muchos envases individuales de azúcar, sal y especias, además de pequeñas tarrinas de mantequilla, miel, mermelada o recipientes de leche para el café cuando utilicen determinados formatos plásticos de un solo uso. Por tanto, se acabó aquello de desayunar en el bar de la esquina como toda la vida.

No todos los formatos estarán prohibidos

Eso sí, la regulación incluye varias excepciones importantes. La comida para llevar seguirá teniendo un tratamiento diferente. Algo importante en un sector que no deja de crecer. Solo en 2025, lo hizo en un 5,8%.

Los productos preparados para consumirse fuera del establecimiento podrán mantener determinadas soluciones siempre que se ajusten a las exigencias medioambientales fijadas por la legislación europea.

También quedan excluidos determinados usos relacionados con hospitales, clínicas, residencias o centros sanitarios donde las necesidades de higiene requieren formatos individualizados.

Además, algunos materiales seguirán presentes durante un tiempo. Los sobres elaborados con papel podrán mantenerse y los envases compostables certificados dispondrán de una autorización temporal hasta el año 2030.

La Unión Europea quiere reducir millones de residuos

La normativa forma parte de una estrategia más amplia para reducir el impacto ambiental de los envases desechables.

Las cifras europeas muestran la magnitud de este “problema”. Según Eurostat, cerca del 40% del plástico utilizado en la Unión Europea y alrededor del 50% del papel terminan vinculados a envases. Gran parte de esos residuos tienen una vida útil extremadamente corta: se utilizan durante segundos o minutos y permanecen décadas en el medio ambiente.

En sectores como la hostelería, las pequeñas monodosis representan millones de unidades consumidas diariamente entre desayunos, comidas y cenas servidas en toda Europa. La intención comunitaria, por tanto, pasa por sustituir el modelo basado en productos desechables por sistemas más reutilizables y sostenibles.

Así cambiarán las mesas de bares y cafeterías

Pero claro, ¿cómo se adaptará el sector sin alterar la experiencia de los clientes?

Algunos formatos que ya utilizan hoteles internacionales y cadenas modernas podrían convertirse en los más populares.

Son los conocidos como dispensadores colectivos para salsas, recipientes rellenables para miel o mermeladas y botellas reutilizables con dosificador que aparecen entre las alternativas más probables. 

El calendario europeo ya marca nuevas fechas

La entrada en vigor del próximo 12 de agosto será el inicio de un proceso más amplio. La hoja de ruta europea contempla ampliar estas restricciones a partir de enero de 2030 hacia otros envases monodosis relacionados con productos alimentarios, artículos cosméticos y elementos de higiene.

Posteriormente, en febrero de 2032, las instituciones europeas revisarán el impacto ambiental y sanitario de las medidas para evaluar posibles ajustes o nuevas restricciones.

Imágenes | Hans, Caleb Woods

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