Pánico en Europa por el coronavirus: Las bolsas sufren el mayor batacazo desde el Brexit

Este fin de semana hemos visto como varias ciudades del norte de Italia han sido cerradas, cortando el tráfico aéreo y ferroviario que ha sido suspendido entre Italia y Austria. Esta reacción ha provocado un pánico en los mercados financieros, con fuertes caídas en la sesión de ayer no vistas desde el Brexit, marcando un Lunes Negro.

Un pánico que viene dado porque si tenemos el coronavirus a las puertas de Europa, es muy probable que los datos adelantados económicos empiecen a deteriorarse en los próximos meses fruto de una reacción de pánico en el corto plazo que dependerá de la evolución de la pandemia. El el caso de Japón, puede hacerla encaminar a su cuarta recesión desde 2010.

Al mismo tiempo, también hay que valorar que las pequeñas interrupciones en la producción de China que llevarían a grandes repercusiones para Europa.

Las bolsas se hunden con la entrada del coronavirus en Italia

Hace tan solo una semana, vimos como en la renta variable se alcanzaban nuevos máximos históricos en Europa y Estados Unidos. En ese momento, se habló de la complacencia de los inversores y de que este virus era solo un problema a corto plazo para la economía mundial.

Pero ayer todo ello se desvaneció. Una avalancha de casos de coronavirus fuera de China borró 438.000 millones de euros del valor de los mercados de valores europeos, cuando los inversores volvieron a evaluar el probable impacto de que el brote se convirtiera en una pandemia. En el caso de España, se desvanecieron 20.900 millones de euros.

El selectivo bursátil europeo, el Stoxx 600, cayó un 3,8% hasta 411,86 puntos, registrando su mayor caída porcentual intradía desde que el Reino Unido votó para salir de la Unión Europea en junio de 2016.

La caída del 5,4% de las acciones de Milán, el FTSE MIB, marcó su peor día desde mediados de 2016, ya que Italia fue quién reportó el mayor brote del virus en Europa con al menos seis muertes y más de 200 infecciones, lo que probablemente alterará aún más la ya enferma economía del país.

Wall Street no se ha librado de las caídas. El índice de referencia S&P 500 y el Dow Jones cayeron duramente y ahora, el cómputo anual hasta la fecha se ha vuelto negativo. El Dow Jones cayó más de 1.000 puntos, un descenso que únicamente se ha visto en dos veces anteriormente en su historia. Tanto el Dow como el S&P registraron sus mayores descensos porcentuales en un día desde febrero de 2018. Por su parte, en representación del sector tecnológico, el Nasdaq, fue el que se llevó la mayor caída porcentual, un 3,71%.

¿Quiénes son los más afectados?

Las aerolíneas fueron las que peor comportamiento reflejaron en la bolsa europea, con EasyJet, Ryanair, Air France, IAG (la empresa española más afectada con una caída del 9,43%) y Lufthansa bajando entre el 7,4% y el 12,6%. El índice europeo que agrupa viajes y ocio de Europa cayó un 6% y fue el sector más débil.

A pesar de que las compañías aéreas todavía no han suspendido ningún vuelo hacia Italia, los nuevos brotes llevaron a descontar las eventuales caídas de los beneficios en la lucrativa temporada turística. Las aerolíneas low cost son las más expuestas a Italia, porque fruto de su bajo margen, se corre el riesgo de sufrir una caída más amplia del tráfico si el contagio irrita a los consumidores.

Los amplios descensos del índice hicieron que los fabricantes de artículos de lujo, mineros, fabricantes de automóviles, fabricantes de chips y acciones bancarias -que suelen ser muy sensibles a las expectativas de crecimiento mundial- fueran el resto de sectores perjudicados y cayeran entre un 4% y un 6%.

En el caso de España, hemos visto que el índice bursátil caía un 4,07%, con IAG liderando las pérdidas. Pero también hay que destacar el caso de la hotelera Meliá con un desplome del 7,82% y la empresa de medios de comunicación Mediaset sufrió una caída del 7,28% en el valor de sus acciones.

Comparativa frente al SARS

Los inversores que se encuentran atemorizados por los activos de riesgo pueden referirse al brote de SARS para evaluar el impacto del coronavirus en las bolsas. Aunque hay algunas similitudes entre los dos brotes, se observan ciertas diferencias clave en el contexto macroeconómico.

El impacto de un evento de un riesgo obvio en las acciones depende en gran medida del marco temporal y los antecedentes del evento. Cuando estalló el SARS, los mercados financieros mundiales todavía no estaban completamente fuera de peligro debido a la burbuja de las punto.com, y los mercados seguían operando cerca de los mínimos del mercado bajista. El SARS simplemente fue solo otro golpe.

Con el último brote, la economía mundial acaba de empezar a recuperarse después de una guerra comercial brutal entre los Estados Unidos y China. A pesar de que los fundamentales han mejorado recientemente, las valoraciones de las acciones han subido a niveles que la colocan en riesgo de una reversión de la tendencia por un cisne negro, como pudiera ser brote de coronavirus más reciente.

Es justo mencionar algunas de estas valoraciones de la renta variable. El PER de Shiller cotiza en 32 veces, justamente los niveles máximos de 1929, ratios como EV/ EBITDA o Precio/Ventas, las hemos visto ya a niveles solo vistos en la exuberancia irracional de las punto.com.

El impacto económico también será probablemente mayor como resultado de las medidas más amplias que el gobierno ha adoptado para limitar la propagación del virus, que tendrán el efecto de reducir la producción manufacturera y los ingresos. En 2003, las empresas manufactureras siguieron operando y los ingresos no se vieron afectados de manera notable. En el caso del brote actual, el Gobierno ha dado instrucciones a las empresas de bloqueo, como medidas de contención.

En el mejor escenario, si los cierres pueden contenerse a unas pocas semanas, la producción perdida de las empresas debería recuperarse en gran medida en el resto de 2020. Es probable que el Gobierno también responda con un conjunto de medidas de estímulo para garantizar la contención de los daños económicos.

La experiencia del SARS nos informa de que las bolsas comienzan a estabilizarse cuando la epidemia alcanza su punto máximo (es decir, cuando se produce el mayor incremento de casos confirmados), en lugar de cuando la enfermedad se erradica por completo. Los inversores pueden obtener los mayores beneficios durante los 1-3 meses siguientes al pico epidémico. Esto hay que entenderlo cómo un hecho coyuntura, sin apartarlo de las altísimas valoraciones existentes.

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