La Seguridad Social concede la incapacidad permanente con el 100% de la pensión a los trabajadores con fibromialgia en estos casos

La Seguridad Social concede la incapacidad permanente con el 100% de la pensión a los trabajadores con fibromialgia en estos casos

La incapacidad permanente absoluta por fibromialgia solo se reconoce cuando la enfermedad provoca una limitación funcional grave y queda acreditada con informes médicos y respaldo judicial

Redacción El Blog Salmón

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La fibromialgia está reconocida oficialmente como enfermedad por la OMS desde 1992. Sin embargo, conseguir que el Instituto Nacional de la Seguridad Social conceda una incapacidad permanente absoluta —esa que inhabilita para cualquier trabajo y da derecho al 100% de la pensión— sigue siendo una batalla judicial en la mayoría de los casos. El motivo: la dificultad para medir objetivamente el dolor en un análisis o una radiografía. Ahí es donde empieza la verdadera travesía administrativa.

¿En qué situaciones se concede el 100%?

La clave no es el diagnóstico en sí, sino el grado de afectación funcional del trabajador. Como recoge Noticias Trabajo en su análisis sobre incapacidades, la Seguridad Social y los tribunales exigen que la enfermedad alcance un Grado III (grave) o Grado IV (muy grave), anulando por completo la capacidad física o cognitiva para mantener una jornada laboral regular. Por lo general, esto ocurre cuando la fibromialgia no viene sola, sino acompañada de lo que los médicos llaman comorbilidades: fatiga crónica, depresión, lumbalgia severa o colon irritable. Además, se valora el agotamiento terapéutico o el impacto de tomar una medicación vitalicia y agresiva que deteriora la memoria y la concentración.

Del test de los puntos gatillo a la escala ACR

Durante años, el tribunal médico evaluador (el EVI) se aferró al recuento de los 18 "puntos gatillo" para determinar la gravedad de la dolencia. Pero los especialistas de Campmany Abogados advierten en su guía sobre fibromialgia de que esa métrica y los cuestionarios antiguos han quedado superados en los juzgados. Hoy, para que un expediente prospere ante la justicia, los reumatólogos deben fundamentar sus dictámenes en los criterios actualizados de la American College of Rheumatology (ACR). Esto requiere evaluar los síntomas durante al menos tres meses mediante el Índice de Dolor Generalizado (WPI, que mide de 0 a 19 áreas corporales) y la Escala de Severidad de Síntomas (SS, que puntúa de 0 a 12 la fatiga, las alteraciones del sueño y los fallos cognitivos).

¿Qué dicen las sentencias de los tribunales?

Aunque la Seguridad Social suele denegar estas prestaciones en vía administrativa argumentando que el paciente conserva la marcha o cierta movilidad, las Salas de lo Social están dando un giro claro. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, por ejemplo, tiene fijado como criterio consolidado que una fibromialgia en Grado III justifica la incapacidad permanente absoluta, ya que impide ejecutar hasta las labores más sedentarias. En la misma línea, según informó El Derecho sobre la doctrina del TSJ de Illes Balears, el alto tribunal balear ratificó la pensión del 100% (1.097,09 euros al mes) para una agente de seguros de 49 años despedida por ineptitud sobrevenida tras ser declarada no apta por los servicios de prevención. Asimismo, tal como publicó Noticias Jurídicas sobre fallos en Barcelona, el Juzgado de lo Social nº 12 le otorgó el 100% a una cocinera de 59 años con depresión mayor e ideas autolíticas.

Una cifra: 3.359,60 euros

Hay otro detalle con bastante miga en esta cobertura. Un fallo reciente del Tribunal Superior de Justicia reconoció la incapacidad permanente absoluta a una coordinadora de supermercado de 49 años aquejada de fibromialgia, migraña, artrosis lumbar y depresión grave, como recogió Noticias Trabajo al detallar el caso de Asturias. Aunque la base reguladora atribuible a sus cotizaciones ascendía a ni más ni menos que 3.402,86 euros mensuales, la cuantía final que ingresa en su cuenta ha quedado topada al máximo legal de pensiones fijado para 2026, que alcanza la friolera de 3.359,60 euros al mes. La norma impone ese dique de contención independientemente de lo cotizado.

¿Total o absoluta? No todo es el 100%

No todos los casos alcanzan la invalidez absoluta. El propio TSJ de Aragón reconoció una incapacidad permanente total (el 55% de la pensión, equivalente a 947,36 euros al mes) a una operadora de cadena de montaje en una fábrica de coches operada de la columna y con síndrome de cascanueces, según detalló Noticias Trabajo sobre el fallo de Zaragoza. Aunque la Seguridad Social le negaba la prestación, los magistrados concluyeron que no podía realizar trabajos de esfuerzo físico o bipedestación, si bien no se demostró que estuviera inhabilitada para tareas sedentarias.

La clave: los juzgados son la verdadera puerta de entrada

La paradoja del sistema español es que conseguir la pensión máxima por fibromialgia rara vez se logra a la primera en el despacho del tribunal médico. La persistencia del INSS en desestimar las solicitudes obliga a la mayoría de los enfermos a interponer reclamaciones previas y demandas judiciales. La pregunta que queda botando es bastante clara: ¿hasta cuándo continuará la Administración frenando en vía administrativa expedientes que la doctrina del Supremo y los tribunales autonómicos terminan reconociendo punto por punto? Mientras las guías de evaluación no se sincronicen con la jurisprudencia, el camino hacia la pensión exigirá armarse de paciencia, buenos informes de reumatología y una cita en el juzgado de lo Social.

Imagen | Kindel Media (vía Pexels)

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