El SEPE rechaza conceder el subsidio para mayores de 52 años a los trabajadores que siguieron cotizando mediante un convenio especial si no están en situación legal de desempleo

El SEPE rechaza conceder el subsidio para mayores de 52 años a los trabajadores que siguieron cotizando mediante un convenio especial si no están en situación legal de desempleo

El Servicio Público de Empleo Estatal avisa de una letra pequeña que deja fuera de la ayuda a muchos profesionales cercanos a la jubilación

Redacción El Blog Salmón

Editor

El Servicio Público de Empleo Estatal advierte de una letra pequeña que deja fuera de la ayuda a numerosos profesionales próximos a la jubilación: quienes firman un acuerdo voluntario para seguir pagando sus cotizaciones y sumar años a la pensión mejoran su futura prestación, pero quedan automáticamente excluidos del acceso directo a los 480 euros mensuales. Esta incompatibilidad, poco conocida, condiciona la planificación de los últimos tramos de la vida laboral y obliga a revisar cada decisión antes de solicitar la ayuda.

El golpe de realidad suele llegar a los 57 años. Un trabajador agota su paro con 14 años y 8 meses cotizados, echa cuentas y decide suscribir un convenio especial con la Seguridad Social para pagar de su bolsillo esos cuatro meses que le faltan y atar los 15 años mínimos de la jubilación. Sobre el papel, la jugada tiene todo el sentido del mundo. En la práctica, ese esfuerzo económico le asegura la pensión, pero, según recoge El Economista a partir de unas declaraciones en el programa 'Madrid Trabaja' de Onda Madrid, le cierra la puerta del codiciado subsidio.

¿El problema? María Jesús Gómez, asesora del SEPE, desliza que la ayuda exige estar en situación legal de desempleo, y un convenio especial (y esta es la clave) no equivale a un despido ni a un fin de contrato. Es decir, el artículo 205 de la Ley General de la Seguridad Social ampara esos pagos voluntarios para el retiro, pero el SEPE impone que el solicitante venga directamente de perder un empleo real. La solución oficial roza lo surrealista: para desbloquear el subsidio, aconsejan buscar "trabajos esporádicos", completarlos y volver a quedar desempleado. Dicho de otro modo: a un profesional veterano no le basta con rascarse el bolsillo; tiene que tirar de ingenio, convencer a una empresa para que le haga un contrato mínimo y lo despida en un plazo máximo de seis meses.

Y es comprensible que esto cale como un jarro de agua fría. A esas edades, todos sabemos que conseguir un contrato puente no es un trámite ágil, sino un muro infranqueable. Un análisis sobre el paro sénior publicado en El Blog Salmón advertía de que más de la mitad de los desempleados que superan la barrera de los 50 años lleva ni más ni menos que un año entero buscando trabajo sin éxito. El mercado laboral ya los expulsa de forma casi automática, convirtiendo la exigencia del SEPE en una carrera de obstáculos para quienes solo querían tapar un hueco administrativo en su vida laboral.

Con este telón de fondo, la OCDE ya ha avisado de que el subsidio ha dejado de ser una ayuda transitoria para mutar en una antesala inamovible hacia la jubilación. Y ahí queda botando la gran pregunta: ¿qué sentido tiene obligar a un trabajador mayor, que ya ha costeado sus propias cotizaciones para no hundir la pensión, a buscar un microempleo ficticio solo para que la Administración certifique que, efectivamente, sigue en paro?

Imagen | SEPE

Ver todos los comentarios en https://www.elblogsalmon.com

VER 0 Comentario