Bernat (40 años) vive en la montaña rodeado de bosques en plena naturaleza: “Siempre se puede empezar de nuevo”

Bernat (40 años) vive en la montaña rodeado de bosques en plena naturaleza: “Siempre se puede empezar de nuevo”

Tras tres años y medio en prisión, Bernat de las montañas vive de cuidar animales en el Pirineo y alejarse del dinero fácil. Su historia cautiva a casi 35.000 seguidores en redes

Redacción El Blog Salmón

Editor

Con s 22 años, Bernat, según contó en Monxileros (YouTube), tenía un capital ahorrado de entre 150.000 y 170.000 euros y decidió invertirlo en terrenos en Rumanía. La crisis inmobiliaria de 2008 cambió sus planes, y de qué forma. Cuando regresó, los Mossos d’Esquadra de Vic llevaban nueve meses investigándolo por tráfico de drogas y terminaron deteniéndolo. Hoy, tras pasar tres años y medio en prisión, vive descalzo en el Pirineo catalán, levantando una cabaña con palets reciclados y compartiendo su retiro con casi 35.000 seguidores en TikTok bajo el nombre de 'Bernat De Les Muntanyes'.

Su biografía no es solo una historia de redención personal, sino también el relato de un cambio radical de vida. La cárcel le sirvió como un botón de reset forzoso que le empujó a recorrer el GR11 de punta a punta para desintoxicarse del dinero fácil y la cocaína. Su filosofía actual queda plasmada en una larga reflexión sobre sus nuevos valores: "Creo que la vida es sentir paz contigo mismo, saber que no hay nada material que te pueda dar la felicidad. El dinero está claro que te ayuda un montón, pero no hay nada para hacerte ser feliz que se pague con dinero... Poder transmitir todo lo que soy, haciendo lo que yo quiero, que lo puedan vivir los demás. Eso es para mí la felicidad".

El regreso a sus orígenes, se crio como recolector de hierbas, sin televisión y aislado en la montaña, esconde un modelo económico particular. Bernat ha sustituido los 3.500 euros mensuales que ganaba en la construcción por una economía de subsistencia extrema. Y aquí radica la clave: ha reducido drásticamente sus necesidades y sus costes para poder vivir de otra manera.

Dando la vuelta al downshifting

Esta supervivencia radical choca frontalmente con la burbuja del downshifting moderno. Tal y como se analizaba en El Blog Salmón al diseccionar siconseguir la independencia financiera y jubilarse joven es mito o realidad, la vía canónica del movimiento anglosajón FIRE (acumular un capital suficiente para vivir de las rentas) exige una elevada capacidad de ahorro y unos ingresos que no están al alcance de todos. Bernat ha invertido la ecuación. Al reducir drásticamente sus necesidades y convivir con sus animales en el campo, ha logrado que su necesidad de generar ingresos sea mucho menor.

La desconexión ya no es una excentricidad de ermitaños; también puede entenderse como una respuesta a la hiperproductividad urbana. Al igual que los costes asfixiantes obligan a repensar el arraigo en las ciudades, testimonios como el suyo muestran que abandonar voluntariamente la rueda de hámster laboral puede resultar atractivo para quienes buscan otra relación con el trabajo y el tiempo. No se trata necesariamente de romantizar la pobreza (levantar muros con frío y humedad exige un tremendo peaje físico), sino de buscar una mayor soberanía sobre el propio tiempo.

¿Este modelo hiperconectado a la naturaleza, pero también a una pantalla que monetiza la atención, es sostenible a largo plazo o es solo un refugio temporal? El tiempo nos lo dirá. Pero su historia deja una idea clara: el pasado no desaparece, pero no tiene por qué definir quién eres para siempre.

Ver todos los comentarios en https://www.elblogsalmon.com

VER 0 Comentario
↑