España vive por encima de sus posibilidades: el ahorro de las familias se hunde, gastan 247.410 millones y solo ahorran algo más de 50.000

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  • Con un consumo avanzando al 7,1% y el ahorro retrocediendo, cada vez queda una proporción menor de los ingresos como colchón.

  • Que disminuya el ahorro no significa que los hogares hayan paralizado sus inversiones. Entre abril y junio destinaron 21.911 millones de euros a este apartado, un 5,6%.

Sergio Delgado

¿Están las familias españolas preparadas para posibles años venideros de vacas flacas? Los datos demuestran que no. Sí, ingresan más, pero ese dinero se esfuma cada vez más rápido.

El segundo trimestre de 2026 deja un panorama preocupante para la economía doméstica: los hogares dispusieron de una renta de 303.933 millones de euros, y dedicaron 247.410 millones al consumo. O lo que es lo mismo: solo consiguieron ahorrar 57.019 millones, un 0,6% menos que un año antes.

Esa diferencia entre cómo avanzan los ingresos y los gastos explica buena parte de dicho deterioro. Mientras la renta disponible aumentó un 5,5% interanual, el consumo lo hizo un 7,1%. Dicho de otra manera, el dinero que entra en los hogares crece, pero lo que sale lo hace todavía más deprisa.

El consumo crece más rápido que los ingresos

Los datos correspondientes al periodo comprendido entre abril y junio muestran hasta qué punto se ha estrechado el margen de las familias. La tasa de ahorro, una vez eliminados los efectos estacionales y de calendario, se situó en el 11% de la renta disponible.

Son seis décimas menos que durante los tres primeros meses de 2026. Si se utilizan los datos sin corregir, el ahorro representó un 18,7% de la renta disponible bruta, frente al 19,9% registrado durante el mismo trimestre de 2025.

Detrás de este descenso hay un gasto en consumo que alcanzó los 247.410 millones de euros. Son alrededor de 16.400 millones más que un año antes, cuando se situaba cerca de los 231.000 millones.

El ahorro, en cambio, siguió la dirección contraria: los 57.019 millones acumulados representan un descenso interanual del 0,6%.

El escenario resulta especialmente delicado porque llega en un contexto de presión sobre los precios. El IPC alcanzó en septiembre el 4,9%, impulsado especialmente por carburantes y electricidad, mientras que la inflación subyacente se situó en el 3,1%.

Las familias también invierten más

Que disminuya el ahorro no significa que los hogares hayan paralizado sus inversiones. Entre abril y junio destinaron 21.911 millones de euros a este apartado, un 5,6% más que durante el mismo periodo del ejercicio anterior.

Sin embargo, también se deterioró su capacidad de financiación, es decir, el dinero disponible una vez atendidas determinadas necesidades de gasto e inversión. Esta se situó en 34.967 millones de euros, un 3,9% por debajo del dato registrado un año antes.

Para muchos, la situación es preocupante. Crecen los ingresos nominales, pero aumentan todavía más deprisa el consumo y la inversión, reduciendo el colchón disponible para afrontar imprevistos.

La economía española también pierde capacidad de financiación

Y ojo porque el deterioro no es solo cosa de las familias. El conjunto de la economía española presentó durante el segundo trimestre una capacidad de financiación de 13.654 millones de euros, equivalente al 3,1% del PIB.

La cifra supone 5.804 millones menos que en el mismo periodo de 2025. Una vez aplicados los ajustes estacionales y de calendario, la capacidad de financiación se situó en el 3,3% del PIB, siete décimas por debajo del trimestre anterior.

Las administraciones públicas, además, registraron una necesidad de financiación de 32.002 millones de euros. Un año antes eran 28.108 millones, por lo que el desfase aumentó en casi 3.900 millones.

Las sociedades no financieras se mantuvieron en terreno positivo, aunque con cifras mucho más reducidas: presentaron una capacidad de financiación de 256 millones, frente a 21 millones durante el mismo trimestre de 2025.

La renta aumenta, pero no evita las señales de alarma

La otra cara de los datos es el crecimiento de la renta nacional. La renta nacional bruta alcanzó los 445.106 millones de euros entre abril y junio, un 5,3% más en términos interanuales.

También la renta nacional disponible bruta avanzó un 5,3%. Una vez corregidos los efectos estacionales, la primera aumentó un 0,5% respecto al trimestre precedente y la segunda, un 0,9%.

El problema para los hogares está en la velocidad a la que crecen sus gastos. Con un consumo avanzando al 7,1% y el ahorro retrocediendo, cada vez queda una proporción menor de los ingresos como colchón. Y eso, siempre, es una mala noticia.

Imagen | Willfried Wende

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