
Un método idóneo para el ahorro es organizar las finanzas domésticas con la regla 50/30/20.
El ahorro medio mensual de los españoles no llega a los 300 euros al mes.
Perder el empleo mañana y quedarse sin ingresos. ¿Cuánto tiempo podría mantenerse un hogar español recurriendo únicamente al dinero que tiene guardado?
Juan Conde, experto en finanzas, lo tiene claro. La verdadera salud de las cuentas personales en España no es tan buena como algunos indicadores apuntan: “El 90% de los españoles no pasa esta prueba de ahorro. ¿Durante cuánto tiempo podrías vivir con tus ahorros? ¿Un mes? ¿Una semana? Una muy buena gestión debería permitirte cubrir, al menos, de 3 a 6 meses de gastos. Si esto no sucede, es hora de cambiar”, asegura el experto.
Un colchón de entre tres y seis meses
El objetivo que propone este experto consiste en disponer de un fondo de emergencia equivalente a entre tres y seis meses de gastos.
Y no, no se trata únicamente de ahorrar para unas vacaciones, un coche o la entrada de una vivienda. Sino de construir una reserva destinada a situaciones inesperadas, como perder el empleo o afrontar un desembolso extraordinario.
Los datos muestran, sin embargo, que ahorrar continúa siendo complicado para una parte considerable de la población. Según el informe ‘Hábitos de ahorro e inversión en España’ elaborado por XTB, el 61,1% afirma que consigue guardar dinero al terminar el mes.
El ahorro medio ronda los 288 euros mensuales. Por cantidades, un 30% consigue reservar entre 200 y 500 euros; otro 27,4%, entre 100 y 200 euros; y un 22,7% se mueve en una horquilla de entre 50 y 100 euros.
Los jóvenes presentan porcentajes elevados de capacidad de ahorro: el 77,2% de las personas de entre 18 y 29 años consigue guardar dinero, porcentaje que alcanza el 74,2% entre quienes tienen de 30 a 44 años. Sin embargo, son los mayores de 65 quienes logran reservar cantidades superiores.
Presupuestar y respetar los límites
Conde identifica tres comportamientos que, a su juicio, diferencian a quienes administran correctamente sus finanzas. El primero consiste en conocer exactamente dónde termina cada euro.
“Las personas que administran bien su dinero hacen tres cosas. Uno, tienen un presupuesto claro, dividen sus gastos en categorías como comida, transporte o vivienda, y no gastan más de lo asignado. Una forma sencilla es usar sobres y ceñirse a lo planificado”, comenta.
Una referencia habitual para organizar las finanzas domésticas es la regla 50/30/20. Este sistema reserva el 50% de los ingresos netos para necesidades básicas, como vivienda, alimentación, suministros o transporte; otro 30% para deseos y ocio; y el 20% restante para ahorro.
Para alguien con unos ingresos netos mensuales de 1.500 euros, aplicar estrictamente esta distribución significaría guardar 300 euros todos los meses. En un año serían 3.600 euros, siempre que no fuera necesario recurrir a esa cantidad.
El problema es que las circunstancias económicas de cada hogar son diferentes. Si resulta imposible alcanzar inicialmente ese 20%, empezar reservando un 5% o un 10% permite adquirir el hábito y aumentar posteriormente la cantidad cuando mejoren los ingresos o disminuyan determinados gastos.
Ahorrar antes de empezar a gastar
El segundo principio que plantea el experto en finanzas cambia el orden habitual de las propias finanzas personales. En lugar de gastar durante el mes y ahorrar aquello que quede al final, propone separar una cantidad nada más recibir los ingresos.
“Apartar parte de sus ingresos para ahorrar e invertir antes de gastos. Así, construyes un fondo de emergencia para imprevistos”, explica el especialista.
Automatizar esa separación o mantener el ahorro en una cuenta diferente puede facilitar que el dinero reservado no termine utilizándose para compras cotidianas. El objetivo inicial debería ser formar progresivamente ese colchón de entre tres y seis meses.
El enemigo de las compras impulsivas
La última recomendación tiene que ver con diferenciar necesidades y deseos. Las pequeñas compras no planificadas pueden parecer irrelevantes individualmente, pero acumuladas durante meses terminan reduciendo notablemente la capacidad de ahorro.
“Hay que evitar las compras compulsivas. Priorizar lo necesario sobre lo que simplemente te apetece”, sentencia Conde.
La cuestión, por tanto, no es solo en cuánto se gana. Presupuestar, reservar una cantidad antes de consumir y controlar los desembolsos prescindibles son tres herramientas claves para este experto.
Imagen | TikTok de Juan Conde
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