
La mayoría de los anuncios y ofertas promocionan los intereses brutos; lo que llega al bolsillo del cliente es, como mínimo, un 19% menos.
En los últimos meses varios bancos están aumentando la rentabilidad de sus depósitos a plazo fijo a cifras de lo más interesantes: en algunos casos superan holgadamente el 3% TAE e igualan los números de la actual inflación, que se sitúa en el 3,2% según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Para quien esté buscando proteger sus ahorros de la depreciación que supone la inflación, esto es una extraordinaria noticia, porque con estas cifras el dinero parece efectivamente a salvo de ese enemigo silencioso. Sin embargo, no es así del todo, porque los números que usualmente aparecen en ofertas y promociones son brutos, no netos, por lo que a esas cantidades habría que restar un buen pellizco, como mínimo del 19%, que es lo que se debe pagar en impuestos.
A esto habría que añadir que algunos depósitos bancarios ofrecen intereses altos a cambio de que el cliente cumpla con determinadas condiciones o vinculaciones. Normalmente son esas elevadas rentabilidades bonificadas las que promocionan, por lo que de no leer la letra pequeña, el cliente corre el riesgo de contratar un producto que no le va a dar lo que él pensaba.
Por todo esto, es importante comprobar bien todos los detalles de los depósitos a plazo fijo que interesen al usuario para saber qué es necesario para conseguir las rentabilidades promocionadas, y también es conveniente hacer el cálculo del porcentaje neto que realmente se quedará una vez pagados los impuestos. Con esos datos se podrá hacer una planificación financiera real para aprovechar al máximo las ventajas de estos productos que, con todo, siguen siendo los mejores para combatir la inflación sin riesgos.
Los mejores depósitos bancarios sin vinculaciones del momento
|
|
banca sistema |
mano bank |
HAITONG |
ferratum |
klarna |
|---|---|---|---|---|---|
|
duración |
6 meses |
1 año |
2 años |
3 años |
4 años |
|
rentabilidad |
2,31% |
2,85% |
2,92% |
3,20% |
3,00% |
|
importe |
5.000€ - 100.000€ |
20.000€ - 100.000€ |
10.000€ - 100.000€ |
50€ - 100.000€ |
1 € - Sin máximo |
|
frecuencia de pago |
Al vencimiento |
Al vencimiento |
Al vencimiento |
Al vencimiento |
Al vencimiento |
Cómo calcular la rentabilidad neta de un depósito
Calcular la rentabilidad neta de un depósito a plazo fijo es una operación matemática muy sencilla, siempre que en los intereses finales no influyan otras variables, como las vinculaciones ya comentadas. Para un depósito bancario que ofrezca beneficios sin condiciones, basta con multiplicar el porcentaje de rentabilidad bruta ofertado por 0,81, ya que el 19% es el tipo impositivo mínimo para este tipo de instrumentos y afectará a la mayoría de los usuarios.
De esta forma, si un depósito bancario ofrece un 3,20% TAE bruto, al multiplicar ese porcentaje por 0,81 obtenemos que la rentabilidad neta que en realidad ofrece el producto es del 2,59%. Unas cifras que no alcanzan para igual el 3,2% de la inflación actual, pero que sí ayudan a paliar el golpe significativamente.
Para hacer el cálculo de la rentabilidad neta hemos tomado como referencia el tipo más bajo que cobra el Estado en impuestos por ganancias de este tipo, el 19%, que es el que se aplica a beneficios de hasta 6.000 euros. Para rentabilidades superiores los impuestos que se cobran son: 21% entre 6.000 y 50.000 €, 23% entre 50.000 y 200.000 €, 27% entre 200.000 y 300.000 €, 30% para más de 300.000 euros.
Vinculaciones frecuentes de los depósitos bancarios
Además de los impuestos, a la hora de valorar la rentabilidad de los depósitos a plazo fijo también hay que tener en cuenta las vinculaciones que algunos bancos demandan para ofrecer su cifra más alta de intereses. Si el cliente no cumple, o deja de cumplir en algún momento, esa cifra promocional se reduce y ya no es tan rentable como podía parecer al principio.
Una de las vinculaciones más usuales para los depósitos a plazo fijo es que el usuario tenga una cuenta corriente en la misma entidad y domicilie en ella su nómina. Además de común, es una de las más sencillas y económicas de cumplir, porque no cuesta nada y todo trabajador necesita cobrar el sueldo en alguna cuenta bancaria, por lo que esta condición no exige demasiado.
Otras, sin embargo, sí demandan más al cliente, como contratar un plan de pensiones, un plan de inversión o una tarjeta de crédito para llegar a la cifra máxima de intereses del depósito bancario. En estos casos sí se debe estar más atento, pues frecuentemente se trata de productos que tienen sus propios costes y si no estaba en los planes del usuario contratarlos, hacerlo sólo para conseguir la rentabilidad más alta supone, en realidad, un coste encubierto que resta beneficios al depósito a plazo fijo.
Otra fórmula para ofrecer rentabilidades altas de algunos bancos es la promoción de bienvenida: depósitos bancarios con plazos cortos, generalmente de entre tres y seis meses, con intereses altos sólo para nuevos clientes. Es una buena forma de aprovechar altas remuneraciones si se acepta que será por un tiempo limitado para después tener que volver a buscar un destino a esos ahorros.
Depósitos bancarios: una ayuda, no un escudo
Como hemos visto, las rentabilidades ofrecidas por los bancos en sus comunicaciones comerciales distan de lo que acaba entrando en el bolsillo de sus clientes. En el mejor de los casos, a esos intereses sólo habría que restarle el 19% de impuestos, pero en otros las ganancias puede caer bastante más.
Y esto lleva a una pregunta obvia: entonces, ¿los depósitos a plazo fijo no son buenos instrumentos contra la inflación? Y la respuesta es que depende. Si el usuario quiere batir la inflación, no, porque casi ningún producto de este tipo lo hace, pero entonces tendría que apostar por activos como las acciones o los ETF, mucho más arriesgados y que no garantizan las ganancias. De hecho, pueden provocar pérdidas con cierta facilidad, cosa que en los depósitos bancarios es mucho más complicado. Además, para operar con ellos es necesario tener buenos conocimientos financieros y seguir constantemente el mercado.
Para quien quiera proteger su dinero sin riesgos, sin tener muchos conocimientos financieros y sin tener que seguir los mercados financieros, los depósitos a plazo fijo sí son uno de los mejores instrumentos contra la inflación. Pero en este caso hay que tener una cosa clara: serán una ayuda para que el dinero propio se deprecie mucho menos, pero lo más seguro es que no sirva para protegerlo completamente de la inflación.
En finanzas, la rentabilidad suele ser inversamente proporcional a la seguridad: cuanto más seguro es un producto, menos dinero puede dar. Por eso, quienes no quieran arriesgar sus ahorros deben ser conscientes de que reducir el impacto de la inflación sin eliminarlo del todo es, probablemente, lo mejor que pueden conseguir al mismo tiempo que siguen durmiendo bien por las noches.
Ver todos los comentarios en https://www.elblogsalmon.com
VER 0 Comentario