Ángeles, albañila a los 52 años: “Dicen que las mujeres venimos a quitarles el trabajo, pero hay trabajo para todos”

Ángeles, albañila a los 52 años: “Dicen que las mujeres venimos a quitarles el trabajo, pero hay trabajo para todos”

Le dijeron “si son mujeres, ni se molesten” al buscar empleo de albañila. Esta profesional destapa el problema del sector

Redacción El Blog Salmón

Editor

Era un oficio que ya conocía desde su juventud, uno donde aprendió viendo trabajar a su padre fontanero, pero volver a la obra tras una vida encadenando empleos inestables no ha sido un camino fácil. Tras cuatro años en paro, Ángeles Casañas, de 52 años, decidió apuntarse a un programa de albañilería después de que una orientadora laboral le hablara de esta posibilidad, según recoge El Español. Obtuvo sus certificados profesionales de la mano de la Fundación Laboral de la Construcción de Las Palmas, donde se formó junto a otras tres mujeres y tres hombres, para después acabar encontrando trabajo. De esta forma, nos encontramos ante una historia de persistencia, logrando abandonar los peores turnos de la hostelería y pasando a trabajar de lunes a viernes retirando escombros y derribando muros, con un horario que le permite conciliar. Pero esto no fue inmediato.

La barrera, como os podéis imaginar, se levantó en el mismo momento de buscar ese primer contrato. Si bien el ambiente académico resultó muy inclusivo, la realidad de los procesos de selección fue bastante más amarga. La albañila relata cómo llegó a dejar su currículum en más de 15 empresas distintas, topándose con el rechazo de dos compañías de fontanería que no la contrataron por ser mujer. Conserva, de hecho, la respuesta cruda y directa que recibió por parte de otra constructora en uno de esos intentos. “Si son mujeres, ni se molesten”, afirma que le contestaron de malas maneras. Pese a los obstáculos, hoy está plenamente integrada en una cuadrilla. “Dicen que las mujeres venimos a quitarles el trabajo a los hombres, pero hay trabajo para todos”, señala la protagonista, apuntando a una realidad de un sector que sigue incorporando mujeres. La Fundación Laboral de la Construcción recoge su testimonio.

 La construcción atraviesa una importante falta de trabajadores

Y es que este tipo de discriminación laboral llama mucho la atención si nos paramos a mirar los datos del sector. ¿El motivo? La construcción atraviesa una importante falta de trabajadores, una donde el 64% de las empresas de construcción de vivienda declara tener problemas para encontrar mano de obra, según un informe del Instituto de Estudios Económicos recogido por El Independiente. El envejecimiento de las plantillas y la falta de relevo generacional agravan una situación en la que encontrar trabajadores cualificados se ha convertido en uno de los principales retos del sector. Descartar de plano a un aspirante apto por una cuestión de género parece, a todas luces, tirar piedras contra el propio tejado.

Más allá de las anécdotas machistas aisladas, las estadísticas oficiales demuestran que las trabajadoras están llenando progresivamente ese vacío. Al cierre del año 2025, el sector contabilizó un total de 166.833 mujeres afiliadas en toda España, marcando su sexto año consecutivo al alza y situándose en el 11,5% de la plantilla total. Además, el 93,3% de las trabajadoras por cuenta ajena tenía contrato indefinido y el 76,6% trabajaba a jornada completa, según los datos del Observatorio Industrial de la Construcción. Se trata de cifras que muestran cómo la presencia femenina sigue creciendo en un sector tradicionalmente masculinizado.

La pregunta es, ¿qué pasa cuando una compañía actúa como las que rechazaron a la protagonista de esta historia? Recordemos que la exclusión explícita de candidatas en el acceso al empleo por razón de sexo puede constituir discriminación directa. La Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres establece expresamente el principio de igualdad de trato y oportunidades en el acceso al empleo y define como discriminación directa el trato menos favorable por razón de sexo. El texto consolidado de la ley puede consultarse en el BOE. En este contexto, rechazar a una candidata únicamente por ser mujer puede tener consecuencias jurídicas para la empresa.

Por el momento, la realidad demográfica sigue su curso, empujando a perfiles inesperados a pie de obra. Con mujeres y mayores de 50 años especialmente afectados por el desempleo de larga duración, las profesiones tradicionalmente masculinizadas pueden convertirse en una vía de acceso al empleo. En el caso de Ángeles, además, su propia experiencia demuestra que la capacidad para desempeñar el trabajo no depende únicamente de la edad o del sexo: ella misma explicaba que hacía las mismas tareas que sus compañeros y que, cuando una labor exigía más esfuerzo, se ayudaban entre todos. 

Imagen | Fundación Laboral de la Construcción

Ver todos los comentarios en https://www.elblogsalmon.com

VER 0 Comentario
↑