
La AIReF detecta una mayor incidencia de incapacidad temporal entre los empleados indefinidos y señala el impacto de la estabilidad laboral, las condiciones de trabajo y la presión sobre la sanidad
La estabilidad laboral tiene una cara menos conocida. Un estudio de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) sobre la incapacidad temporal revela que los trabajadores que pasan de un contrato temporal a uno indefinido presentan un aumento de las bajas médicas. En concreto, el análisis estima que el cambio de modalidad contractual eleva un 62% la ratio de días de baja sobre los días trabajados y aumenta alrededor de un 30% la probabilidad mensual de iniciar un proceso de incapacidad temporal. El estudio analiza, entre otros factores, el efecto de la reforma laboral de 2021, aprobada mediante el Real Decreto-ley 32/2021, que buscó reducir la temporalidad y favorecer la estabilidad en el empleo. La propia AIReF señala que una mayor estabilidad contractual está asociada a una mayor probabilidad de iniciar una incapacidad temporal.
El trabajador con mayor probabilidad de ausentarse presenta un perfil muy concreto: mujer, menor de 40 años, con contrato indefinido, salario medio, en una empresa grande, del sector público y que ya tuvo una incapacidad temporal el año anterior. El informe de la AIReF analiza estos factores y destaca especialmente la importancia de haber sufrido una incapacidad temporal previamente. Las conclusiones fueron explicadas también por Pilar García de la Granja en COPE, donde abordó las características de los trabajadores con mayor incidencia de bajas.
El coste de las bajas laborales
El impacto económico también es considerable. La incapacidad temporal se ha convertido en el segundo mayor componente del gasto de la Seguridad Social, solo por detrás de las pensiones, con un desembolso de 16.500 millones de euros en 2024, según la AIReF. Entre 2017 y 2024, además, la incidencia de las bajas aumentó cerca de un 60%. En cuanto al absentismo, los datos del Adecco Institute sitúan en torno a 1,5 millones los trabajadores que se ausentan diariamente de su puesto, aunque esta cifra corresponde al absentismo total y no únicamente a las bajas por incapacidad temporal. En las bajas por enfermedad común, la Seguridad Social establece que se percibe el 60% de la base reguladora desde el cuarto hasta el vigésimo día de baja y el 75% a partir del día 21. Con carácter general, la empresa asume el pago entre los días 4 y 15, mientras que desde el día 16 la prestación corresponde al INSS o a la mutua.
Lo que AIReF propone. El organismo plantea reforzar la supervisión y el seguimiento de las bajas, mejorar la coordinación entre los distintos agentes y reforzar la atención primaria. También señala la relación entre las listas de espera y la duración de determinados procesos de incapacidad temporal. Los datos del Ministerio de Sanidad muestran, además, que las listas de espera para consultas externas especializadas continúan siendo un problema relevante para el Sistema Nacional de Salud.
El Real Decreto 723/2026, publicado en septiembre y con entrada en vigor el 5 de octubre de 2026, amplía la información que las empresas deben facilitar por escrito sobre determinados elementos esenciales de la relación laboral, incluida la retribución y otras condiciones de trabajo, tal y como recoge el BOE. No obstante, la norma no establece un efecto directo sobre el absentismo, por lo que cualquier relación entre una mayor transparencia salarial y las bajas laborales sería, por ahora, una hipótesis.
El estudio de la AIReF pone sobre la mesa una relación llamativa: la mayor estabilidad contractual tras pasar de un contrato temporal a uno indefinido aparece asociada a un incremento de la probabilidad de iniciar una incapacidad temporal. Eso no significa que los trabajadores indefinidos falten al trabajo simplemente porque tengan más protección, pero sí plantea preguntas sobre cómo influyen la seguridad laboral, las condiciones de trabajo y el funcionamiento del sistema sanitario en la evolución de las bajas. La propia AIReF señala factores como el aumento de la demanda de atención primaria, las listas de espera y determinadas patologías, entre ellas los problemas de salud mental y las enfermedades musculoesqueléticas. El absentismo, por tanto, no puede reducirse únicamente a una cuestión de decisiones individuales. Las condiciones laborales también forman parte de una ecuación que, como muestra el caso de las limpiadoras de hotel recogido por El Blog Salmón, puede estar relacionada con las exigencias y ritmos de determinados trabajos.
Imagen | https://kaboompics.com/ (vía Pexels)
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