Siete productos financieros que los jóvenes desconocen y podrían volver con tipos de interés más altos

Los tipos de interés en la eurozona han subido. Si en julio estaban al 0%, ya lo están al 2%. Además esta subida de tipos de interés no tiene visos de que vaya a frenanrse. Después de años con tipos de interés negativos, en el mínimo histórico de los últimos dos mil años, tenemos tipos de interés más altos y además no parece que vayan a bajar con el intento de controlar la inflación. Esto está sucediendo también en EEUU, lo que nos hace pensar que estamos ante un cambio de ciclo.

Como inversores, con la subida de tipos puede suceder que comencemos a ver productos financieros que estaban de moda hace unos años, pero que eran completamente inviables en la época de tipos de interés negativos y el “whatever it takes” de Mario Draghi. Hemos estado viviendo unos años excepcionales y puede que volvamos al tema.

Depósitos con retribución en especie

Hace unos quince años ir a una sucursal bancaria no era muy diferente de ir a una tienda de menaje del hogar. A cambio de no disponer de nuestros ahorros durante un tiempo podíamos obtener productos para el hogar. Vajillas, edredones, cuchillos, copas de cristal, televisores, planchas, relojes de nuestro equipo deportivo favorito… Todavía es fácil encontrarlos en muchos hogares españoles. Eso sí, al final de año lo veríamos en nuestra declaración de hacienda al estar sujetos al IRPF.

Depósitos a plazo remunerados

Si no queríamos un set de copas de vino alemanas o un edredón nórdico de relleno sintético, era posible obtener unas remuneraciones interesantes, muchas veces por encima de la inflación a cambio de renunciar a disponer de nuestros ahorros durante un tiempo. Normalmente estos tenían una mayor remuneración que el producto siguiente, pero menos disponibilidad. Durante la crisis financiera de 2008 se podían ver rentabilidades interesantes debido a la guerra del pasivo en la que los bancos competían por los ahorros del pequeño inversor.

Cuentas corrientes remuneradas

Si había guerra del pasivo por los depósitos, también la había por aquellos ahorros que el ahorrador podía retirar en cualquier momento. Aunque la rentabilidad no era tan alta como de los depósitos a plazo en la guerra del pasivo. Sí podíamos disponer de nuestro dinero en cualquier momento si era un lugar interesante para guardar nuestro fondo de emergencia o si estábamos ahorrando para un gasto grande, como la reforma de la casa o comprar un coche. No era mucho, pero sí satisfactorio.

Seguros de vida con extorno de prima

Imagínate, compras un seguro de vida y pagas la prima correspondiente. Tras finalizar el periodo no lo has necesitado. La empresa aseguradora te devuelve parte o el total de lo que has pagado. ¿Impensable? No tanto. De hecho un caso muy cercano lo tuvo con un seguro de vida contratado con una aseguradora de grandes almacenes. Junto con la devolución recibió una carta (cuando se mandaban en papel), en la que explicaban que no podrían hacerlo para los próximos periodos por la bajada de los tipos de interés.

Descuentos por pronto pago

Si vamos a comprar un coche, seguramente nos harán descuento por financiarlo. Entendemos que es lo normal, aunque no siempre ha sido así. Hace ya muchos años no era raro obtener el descuento por pronto pago en algunos productos si optábamos por no financiarlo con letras.

Hipotecas en divisa (cash and carry)

Vamos a suponer que en Europa los tipos de interés están en el 5% y en Japón están al 0,5%. ¿No sería interesante endeudarse en yenes y pagar diez veces menos? Esa fue la lógica de las hipotecas multidivisa. El problema es que al apreciarse el yen frente al euro, hubo hipotecados que se encontraron que aunque devolvían el capital que habían tomado prestado, se encontraban con que debían cada vez más en euros. En general endeudarse en una divisa diferente a la de en la que recibimos nuestros ingresos, suele ser una mala idea ya que dependemos de algo bastante incontrolable como es el mercado de divisas.

Cesión temporal de activos

Supongamos que tenemos deuda pública y necesitamos efectivo. La solución que podríamos tener es venderla. Pero también podemos usarla para financiarnos, como garantía. Al garantizar la deuda con la venta del activo, obtenemos un mejor interés (por eso es mejor el interés al que obtenemos una hipoteca sobre un inmueble que un préstamo al consumo con nuestra garantía personal. También tenemos otra opción, vendemos el activo y nos comprometemos a comprarlo por un precio mayor un tiempo después. De ese modo pagamos intereses. Es más complejo que un préstamo normal, pero con intereses más altos merece más la pena el proceso más complejo.

Así que como ven existen muchos productos financieros que no se han olvidado, es fácil que los veamos en los próximos años disponibles en nuestra sucursal bancaria más cercana, o en la aplicación en el móvil de nuestra entidad bancaria, porque los tiempos han cambiado, aunque parece que los productos financieros no tanto.

Pregunta a los lectores, ¿qué otros productos financieros podrían volver en los próximos años si siguen subiendo los tipos de interés?

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