La deuda pública supera el 100% del PIB, ¿es realmente grave?

En el día de hoy el Banco de España ha publicado los datos de deuda de nuestras Administraciones Públicas correspondientes al mes de marzo y, como viene siendo habitual durante los últimos meses, prosigue la escalada de la misma y continuamos batiendo récords.

En esta ocasión, la deuda pública del conjunto de las Administraciones Públicas aumentó en 14.031 millones de euros durante el pasado mes de marzo, hasta situarse en la escalofriante cifra de 1,095 billones de euros. De esta forma, el ratio de deuda con respecto al PIB se sitúa en el 101,03% (según el último dato del PIB publicado por el INE el pasado 25 de febrero).

La deuda pública encadena ya 23 meses consecutivos por encima del billón de euros, lo cual es un auténtico disparate. Además, respecto a marzo de 2015 esta se ha visto incrementada en 43.549 millones de euros, lo que supone un repunte interanual del 4,1%.

¿En qué valores tenemos la deuda pública?

La mayor parte de la deuda en manos de las administraciones públicas se encuentra en valores a medio y largo plazo, lo cual nos da una cierta tranquilidad: estos préstamos aumentaron en 14.893 millones de euros respecto al mes anterior, hasta los 812.680 millones de euros, mientras que en tasa interanual el crecimiento fue del 6,8%.

Mientras tanto, la deuda pública en valores a corto plazo, que es la más preocupante de todas por su inmediatez, descendió en marzo en 651 millones de euros, hasta los 81.893 millones. Durante el último año los valores a corto plazo han aumentado un 8,9%.

Por su parte, los créditos no comerciales y el resto de préstamos cayeron en 210 millones en marzo, hasta los 200.785 millones de euros. Respecto al mismo mes de 2015, experimentaron un descenso del 7%.

¿Cómo hemos llegado a esta situación?

Si hacen memoria recordarán que la deuda pública española en 2008, antes del estallido de la crisis, ascendía a 436.984 millones de euros. Hoy por hoy, esta cifra se ha disparado exponencialmente. ¿Las razones? Los duros años de crisis económica, el rescate bancario, el incremento del gasto en prestaciones y la caída de la recaudación.

Como consecuencia de la concurrencia de estos factores, nuestro país se ha endeudado hasta las trancas, sobre todo durante la última legislatura. Cuando el Partido Popular llegó al poder, el pasivo de la administración ascendía a 743.530 millones de euros. Cuatro años después esta cifra se ha disparado por encima del billón de euros como hemos visto. Sin duda, ha sido una legislatura intoxicada por la deuda pública.

¿Es preocupante una deuda pública por encima del 100% del PIB?

Se está hablando y escribiendo mucho sobre el hecho de que la deuda pública española se sitúe por encima del 100% del PIB como si de una barrera catastrófica se tratase. Sin embargo, aunque el problema de la deuda en sí mismo es gravísimo, no lo es tanto el superar la barrera del 100% del PIB, como ya explicó Alejandro en otra ocasión.

La economía española no es la única con una deuda por encima del 100% del PIB. Los compañeros de Magnet escribieron recientemente sobre cómo de grande es la deuda española comparada con la de los países de su entorno. En nuestro entorno más cercano, países como Grecia, Irlanda, Italia o Portugal también superaron esta barrera hace tiempo. Fuera de la Unión Europea, otros países como Japón o Singapur también están por encima del 100%, y no son los únicos:

En el caso de España, no es la primera vez en la historia que superamos esta barrera. Tanto a principios de la década de 1880 como a comienzos de 1900 superamos esta cifra y, sin embargo, nuestra economía fue capaz de recuperarse y de volver a valores más razonables.

Lo que pretendemos dar a entender es que no hay ningún cambio significativo por el hecho de que la deuda pase del 99% al 101%. Mucho más grave sería pasar del 115% al 150%, pues esto significaría que el endeudamiento se habría disparado exponencialmente.

Los intereses de la deuda pública se comen 9,5 de cada 100 euros de los PGE

Uno de los grandes problemas de la deuda pública, sobre todo en valores tan altos, es el coste de oportunidad que implican sus elevados intereses. Al tratarse de un dinero que recibimos prestado, obviamente tenemos que pagar un interés por los mismos. Según los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2016, los intereses que pagaremos este año por la deuda ascenderán a 33.490 millones de euros, un 2,93% del PIB.

Para que se hagan una idea de la cantidad de dinero de la que estamos hablando, 9,5 de cada 100 euros de los PGE 2016 se destinarán a pagar intereses de la deuda. Aunque la reducción con respecto al año anterior ha sido notable (10,2%), el problema sigue siendo gravísimo. ¿Se imaginan lo que podría hacerse con ese dinero en partidas como Sanidad o Educación?

¿Cuánto crece la deuda pública española mientras tú lees este post?

No es la primera vez que os hacemos esta pregunta ni que os invitamos a visitar esta página web, en la que podréis comprobar cuánto crece la deuda pública de nuestro país en tiempo real, basado en estimaciones a partir de regresiones lineales por el método de mínimos cuadrados sobre los datos oficiales publicados por el Banco de España.

Justo en el momento en el que escribo este artículo, la deuda pública en España asciende a 1,096 billones de euros (1,307 billones si se computan como deuda los rescates financieros). El ritmo de crecimiento se sitúa en torno a 1.116 euros por segundo y si la repartiésemos entre la población, cada español tendría que pagar alrededor de 23.633 euros justo en este instante.

Lo importante es la capacidad de pago

¿Puede pagar España 1,096 billones de euros? Esa es la gran pregunta. Independientemente de que la deuda pública sea muy alta o baja con respecto al PIB, lo verdaderamente importante es la capacidad de pago de nuestra economía. Si podemos pagarla, no hay problema. Si para pagarla necesitamos emitir más deuda, tenemos un problema.

La solución para reducir la deuda pública española pasa inevitablemente por crecer, y mucho. Como ya señalamos en otra ocasión, el nivel de endeudamiento es preocupante, sin duda. Sin embargo, si la recuperación se afianza y la tasa de crecimiento del PIB recupera sus valores previos a la crisis (en torno al 3,6 %, si es posible más), nuestro país debería poder pagar su deuda sin demasiados problemas. No sería coser y cantar, pero sería posible.

Sin embargo, una cosa es pagar y otra no seguir endeudándonos. Si queremos evitar lo segundo, necesariamente hemos de contener el gasto público durante los próximos años, quizás una década. Crecimiento y contención de gasto forman la única ecuación que conseguiría que el ratio de deuda con respecto al PIB se rebaje poco a poco. De lo contrario, estaríamos condenados a una quita, con las nefastas consecuencias que ello supondría.

Imagen | LendingMemo, Daquella manera

También te puede gustar

Portada de El Blog Salmón

Ver todos los comentarios en https://www.elblogsalmon.com

VER 17 Comentarios