Los tests de estrés, si no se cumplen no hay problema

Este es el mensaje de calma a los bancos europeos del European Banking Authority (EBA), el regulador europeo de los bancos, cuando los bancos teman que no podrán cumplir con los tests de estrés. El mensaje es que no tienen que preocuparse por estos tests ya que los tests se ajustarán hasta donde sea necesario. Ya a finales del año pasado mi compañero, Alejandro, nos habló de que Bruselas ha admitido que los anteriores tests tenían fallos, aunque hace tiempo que lo digo en estas páginas. Esto me suena al viejo chiste de Groucho Marx cuando declaró sus principios y dijo que, si no te gustan esos principios, pues que tiene otros.

La EBA se puso a trabajar el año pasado para elaborar lo que dijeron que iban a ser tests de estrés creíbles y, por lo que vemos de los nuevos tests que acaban de anunciar, parece que los han suavizado. La influencia francesa ha llegado a la EBA y el resultado de esa influencia es que se hacen pronunciamientos bonitos y declaraciones de intenciones pero, cuando a alguien no le gusta, especialmente si son ellos, cambian las condiciones.

Antes de que estalló la crisis vimos lo mismo con el famoso Tratado de Lisboa, ¿alguién recuerda este tratado a estas alturas? Uno de las condiciones más simples de entender del Tratado de Lisboa era que los países miembros tenían la obligación de mantener sus déficits públicos por debajo del nivel del 3% del producto interior bruto (PIB). Como esta barrera se incumplio año tras año, incluyendo por los franceses, lo que hicieron fue exigir y recibir exenciones. Cuando llegó la crisis financiera ya ni se habla del Tratado de Lisboa.

Esta costumbre de fijar condiciones y, cuando no se cumplen, cambiar las condiciones es lo que se ve comunmente y, por lo tanto, no hay que tomar en serio ninguno de estos tests de estrés. Por eso los mercados financieros actúan como si pasará lo peor que puede pasar entendiendo que los políticos les criticarán con su hipocresía de costumbre.

Ahora vemos que, como conviene que los bancos inviertan en la deuda de los Estados y, como el valor de esta deuda es cambiante y, en muchos casos, hacia la baja, pues los políticos han decidido ignorar el valor de estos activos en los balances de los bancos y en las correspondientes necesidades de capital. Con estos cambios cumplen dos objetivos, fomentar la inversión de los bancos en la deuda estatal y asegurar que los bancos no suspendan sus tests de estrés, como sea.

El objetivo principal de estos tests de estrés, asegurarse la solvencia y la fortaleza del capital de los bancos, bueno, este objetivo se ha devaluado al segundo plano a pesar de que este objetivo era la razón fundamental por establecer los tests de estrés.

Vía | Telegraph (en inglés) En El Blog Salmón | Bruselas reconoce fallos en los tests de estrés, Tests del estrés ponen de manifiesto el agujero de 16.000 millones de euros en las cajas de ahorros españolas y Tests de estrés, otra excusa para el despilfarro Imagen | markhillary

También te puede gustar

Portada de El Blog Salmón

Ver todos los comentarios en https://www.elblogsalmon.com

VER 1 Comentario