El dueño de Ikea, un rico ahorrador

Sonia Gomez 28 de marzo de 2006 4 comentarios

I KampradSus amigos dicen que es un tacaño. Ingvar Kamprad, con sus 23.000 millones de dólares como fortuna es uno de los hombres más ricos del mundo, pero sigue aplicando la regla de oro de “céntimo a céntimo”.
Así es como se hizo este multimillonario que coge el metro para ir a trabajar. Y cuando conduce, lo hace en su Volvo de 18 años. Nada de derrochar en el último modelo, aunque la nómina lo permita.

El fundador de la exitosa empresa sueca de muebles y productos del hogar comenzó vendiendo cerillas cuando era un chaval. Las compraba al por mayor en Estocolmo y las vendía con un margen justo de beneficio en el pueblo donde nació. Poco a poco escaló en la categoría de los productos: pescado, semillas, decoraciones navideñas, bolígrafos, carteras, joyas…Alquilaba una furgoneta de leche para repartir los pedidos. Hasta que a los 17 años su padre le premió su buen hacer escolar con un aguinaldo que destinó a la apertura de Ikea.

Aprovechando los productores locales pudo mantener los precios bajos y en 1953 abrió la primera tienda dedicada exclusivamente a los muebles, después de abandonar el resto de productos.

63 años después cuenta con un conglomerado de 200 establecimientos en 31 países, 75.000 empleados y unas ventas anuales de 13.500 millones de euros. Sin olvidar la división de banca y otros brazos económicos que se extienden por ejemplo al ámbito de la distribución y la manufactura.

Sin embargo y a pesar de su boyante cartera Ingvar Kamprad se permite pocas extravagancias de adinerado. Sigue volando con las aerolíneas de bajo coste y se aloja en hoteles baratos. Y si siente la necesidad de beber un botellín de agua del minibar, lo repone comprando otro en una tienda económica. En vez de pagar cinco euros como hice yo recientemente.

Que el hombre supo cómo hacer dinero y sabe cómo cuidarlo a sus 78 años. Su residencia oficial está en Suiza, un país especialmente amable con los ricos como él, aunque tampoco se priva de una fantástica casa en Provenza. Y al final su frugalidad también le sirve para hacer donaciones filantrópicas. Todo un personaje.

Vía | Forbes, About business
En El Blog Salmón | El credo del fundador de Ikea
Tags Technorati | Ikea, Ingvar kamprad

Comentarios

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    Un consejo: no te creas todo lo que escribes los departamentos de relaciones públicas de las empresas. Si Ikea vende muebles baratos con la idea de 'son buenos, pero el ahorro lo conseguimos con inteligencia y sin gastos tontos' es lógico que traten de apoyar ese concepto en la imagen que transmiten de su presidente y fundador, para darle un toque 'de verosimilitud y personalidad'. Sencillamente, un tipo que gana esa fortuna puede que no viva a todo tren en algunos aspectos, pero en otros es casi imprescindible... (residencias de calidad para tener reuniones de alto nivel, personal de servicio para atenderlas, etc etc etc)

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    Pues peor para él si es verdad! Una cosa es no malgastar y la otra escatimar. Puedo estar de acuerdo en el empleo de hoteles que no sean cinco estrellas o en volar en líneas de bajo coste, pero llevar un Volvo de 18 años pues aparte de más incómodo es peligroso ya que si tiene un piño no contará con las medidas de seguridad actuales.

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    Se entiende que el Sr. Kamprad gaste lo mínimo, al final mantener los costos bajos mejora los beneficios de la empresa que van directamente a su bolsillo, como propietario.

    No convence tanto si eres uno de sus trabajadores, si tienes que viajar y volar incómodo, hospedarte en hoteles de bajo coste y calidad (recibes lo que pagas) y las largas horas fuera de casa, todo con el objetivo de mantener los gastos bajos y los beneficios altos. El fundador se beneficia claramente, se ve con sus billones, pero ¿qué clase de calidad de vida tienes en este trabajo?

    Espero que pague más a su gente por ahorrar gastos.

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    Si esos trabajadores reciben sus salarios por el trabajo realizado no entiendo porque exigir que además los agasajen como potentados. El único que tiene derecho a ello sería el propietario, que decide no hacerlo por su cuenta. El resto, lo único que deben hacer es trabajar y cobrar sus salarios, reciben con ello una compensación justa, y si no están de acuerdo, ya saben, puerta.

    Por otro lado, tanto ikea como el resto de tiendas de mueble moderno, son pura basura. Que no nos vendan lo contrario. Serán rebentados, pero por fabricarse como se hacen, por su pésima calidad... quizás ikea pueda ser mejor que otras de su estilo, pero no vende muebles en condiciones, venden muebles de usar y tirar, que además son más baratos por ahorrarse los montadores, vendedores,... Todos debemos ser conscientes de lo que compramos. Si esas condicionnes no gustan, vale, pero no creernos que nos está vendiendo mueble macizo como el de nuestros abuelos.

    En casa, jamás ha entrado mueble-basura de ese tipo. Para eso me compró unos tablones de aglomerado y montas lo que quieras. Prefiero muebles de calidad contrastada. Montados por un profesional y con su garantía total. Hace veinte años amueblamos toda la vivienda, y no tenemos ningún problema con ellos. Renovamos el comedor hace cinco, y tampoco. Montamos algo de aglomerado tipo ikea, y en tres años termitas y más problemas. Hace más de seis meses fueron a la basura, su lugar.

    Cuando los empleados sepan lo que compran me daré por satisfecho si escogen el producto que realmente quieren, aunque no sea el mío. Pero que no me vendan la moto de la calidad por ahorro de costes y demás mientras siguen reclamando ser los potentados mejor tratados del mundo entero.

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