
Tal y como nos recordaba IC en su post de ayer, hoy entra en vigor en nuestro país el denominado copago farmacéutico, según el cual los trabajadores activos que necesiten medicamentos abonarán un porcentaje mayor en función de sus ingresos y los pensionistas pasarán a pagar un 10% del precio total de las medicinas por primera vez en la historia del Sistema Nacional de Salud (SNS).
A este copago se une también otra medida, anunciada el pasado viernes, según la cual dejarán de financiarse públicamente un total de 426 medicamentos, que el consumidor tendrá que pagar íntegramente de su bolsillo si necesita adquirirlos. El objetivo de ambas medidas es claro: ahorrar. Sin embargo, muchas voces, desde sindicatos hasta comunidades autónomas, se han manifestado públicamente en contra de estas medidas por considerar que el ahorro será mínimo, algo simbólico.
Tal y como señalaba IC acertadamente en su artículo, la discriminación en función de la renta ya se da actualmente en el IRPF: si cobras más, pagas más, y si tus ingresos son precarios, estás exento de presentar declaración. En tal caso me pregunto: ¿hasta qué punto es necesario penalizar aún más a las rentas más altas? Es como si en nuestro país se pretendiese castigar cada vez más a aquellos que tienen ingresos más altos.
A pesar de la precaria situación económica que vivimos no debemos olvidar que las rentas de muchos son el resultado de años de esfuerzo y sacrificio. Y sí, soy consciente de que también existen riquezas de dudoso origen, pero no me refiero a ellas en este post. Os ruego os centréis en trabajadores que con el sudor de su frente han conseguido llegar a ganar 35.000 o 40.000 euros anuales. ¿Es justo que pasen a pagar ahora un 50% del precio del medicamento cuando sus ingresos más altos de lo normal ya han sido discriminatorios también en el IRPF?
En mi opinión, la medida tiene sus pros y sus contras. Sólo el paso del tiempo arrojará un poco de luz sobre el éxito o fracaso de la misma una vez comience a aplicarse. A priori, no parece una mala idea y tal vez pueda resultar un sistema más justo y que evitará derroches, salvando las limitaciones morales expuestas un poco más arriba.
En El Blog Salmón | Obligados a ser iguales, Modificación del copago farmacéutico: buena idea, dudas sobre su implementación
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