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La movilización sindical clama en la calle contra la reforma laboral, ¿seguimos con la parasitación económica?

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Ayer, los sindicatos convocaron a los ciudadanos a una jornada de protesta por la reciente reforma laboral. Madrid y Barcelona acogieron a unas manifestaciones sindicales con miles de personas pidiendo cambios en el texto legislativo. Hasta aquí todo correcto, es bueno que la gente muestre su descontento contra normas que crean perjudiciales, dentro de un estado de derecho y siguiendo a los líderes que cada uno crea oportuno.

Ahora bien, lo que no es tan bueno es la parasitación sindical que piden algunos como Hugo Martínez Abarca. Según Hugo, está completamente justificado que un sindicalista cobre 181.000 euros del Consejo de Administración y también clama por la parasitación sindical de las entidades financieras. No, Sr. Martínez Abarca, un Consejo de Administración no tiene que tener parásitos, tiene que tener gente con dos dedos de frente que sepa gestionar la empresa.

No voy a pasar por alto desde luego la gran contradicción en la que se incurre para justificar los salarios elevados de una persona. El salario lo cora la persona y lo que haga con el dinero una vez que ha entrado en su cuenta corriente, es una decisión personal. Por tanto, el debate es más sencillo, este hombre cobra lo mismo que cobran el resto de miembros del consejo de Bankia y punto. ¿Lo cobra por ser miembro de un sindicato? Pues sí, pero a cambio de esos 181.000 euros no se le puede exigir parasitación de la entidad bancaria sino buen hacer y conocimiento.

Las estructuras actuales de los consejos de administración de las cajas de ahorros han estado completamente parasitadas por políticos, representantes de los trabajadores que tienen que estar afiliados previamente a un sindicato y otros agentes económicos y sociales que se han vendido al mejor postor con el objetivo de desmantelar las cuentas de resultados de unas entidades financieras que no son de nadie.

Ya es tarde para pedir esa parasitación porque todos esos sindicalistas que se han sentado en los consejos de administración de la CAM, Bankia, CCM o el conglomerado catalán por ejemplo, no han dicho ni pío sobre los desmanes inmobiliarios, sobre las financiaciones de proyectos faraónicos o sobre el cobro de dietas desorbitadas de sus compañeros de reuniones porque también se han favorecido ampliamente del pastel. Eso sí, estos sindicalistas cogen el dinero y abanderan la lucha sindical con él. No, para eso no se les ha pagado y con esas explicaciones, todos estos sindicalistas deberían responder también ante la justicia por su mala gestión al frente de las entidades financieras.

La estructura sindical sabe defender muy bien su status-quo. léase por ejemplo a Alberto Artero en su columna de hoy en Cotizalia, columna que define muy bien cómo los sindicatos saben muy bien montarse en la cresta de la ola cabalgando encima de un buen fajo de billetes de 500.

Ahora, lo que ocurra con las empresas, con el empleo o con la economía en general, es secundario y de muestra, la filosofía que se abandera de la parasitación sindical desde determinadas corrientes políticas. Es verdad, en la mayoría de los casos, esos sindicatos y la mayoría de sus dirigentes, no los afiliados de a pie, actúan como verdaderos parásitos que exprimen la maquinaria económica hasta que ya no queda nada que chupar.

En El Blog Salmón | Reforma laboral, ¿Qué apoyos tienen los sindicatos para una huelga general?, Los sindicatos creen que la reforma laboral puede ser inconstitucional

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