Los costes de distribución

LataDesde hace algún tiempo se ve con preocupación como suben los precios de los alimentos en España. Un ejemplo es el aceite de oliva, que se ha encarecido en los últimos 12 meses un 44%. Muchas veces los productores dicen que ellos no son los culpables de dicha subida, sino que son los distribuidores, que a su vez le echan las culpas al precio del petróleo que encarece sus costes.

Y me encuentro con un caso realmente curioso. La empresa Just Married, que se dedica a vender alimentos precocinados de alta calidad (arroces y fideuá), tiene dos formas de distribución: en boutiques de gourmets y desde su página web. El precio de de una lata de comida en su página web es de 11 euros (gastos de envío incluídos hasta ciertas cantidades). En cambio en una tienda del gourmet la misma lata puede costar 30 euros.

Al empresario, Carles Camós, le gustaría que su comida se vendiera al mismo precio que en su página web, pero no quieren: el target de esas tiendas es gente con mucho dinero que está dispuesta a pagarlo. Los beneficios de los distribuidores en este caso son muy grandes.

Desde que existe Internet es posible saltarse los costes de distribución que, a pesar de que deberían ser más bajos que un simple mensajero debido a su gran infraestructura, muchas veces no lo son. Los distribuidores deberían pensar en estrechar sus grandes márgenes. Si no puede que comprar aceite de oliva directamente al fabricante por Internet sea el día de mañana lo más normal del mundo. Y ellos se quedarían sin nada. Que pregunten a las discográficas.

Comentarios

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    Curiosamente el otro día leía una noticia en 20 minutos o en metro (no he conseguido encontrar la noticia) que me hizo pensar en eso. Se vendían en la Lonja de Barcelona 12 kilos de sardina por un céntimo. Ahora no se como está el precio del kilo de sardina pero seguro aún siendo lo más barato el precio diferirá bastante de lo que perciben los pescadores.

    Si por lo menos comer pescado molara...

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    Eso de "saltarse la distribución" tiene un ejemplo notable en el caso Dell (de hecho, creo que fue el primero en hacerlo). La función de la distribución es dar capilaridad a los productos y que lleguen a todos sitios. Y efectivamente, si aparece un medio como internet en el que el coste de la distribución tiende a 0 (excepto gastos de envio y stockage) y llega a toda la población (capilaridad próxima al 100%) pues efectivamente, los días de la distribución tal y como la conocemos ahora están contados.

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    Yo creo que, en este caso, el valor que le añade al producto una tienda no es sólo distribución, sino también marketing, presentación... No hay que olvidar que no sólo compramos lo que necesitamos, sino también lo que insisten en vendernos. En ese sentido, los consumidores somos muy influenciables. Como ejemplo claro, no hay más que ver lo bonito que colocan todo lo que se vende en una boutique de gourmets... se vendería igual y al mismo precio si estuviera amontonado en un hipermercado?

    Yo creo que en este sentido, Internet sólo puede competir en al caso de productos concretos que no dependen tanto marketing alrededor, y consumidores que deciden por sí mismos qué necesitan y cuánto merece la pena pagar por ello. Aún queda mucho para el "lo vi en una tienda y me gustó, pero esperé a comprarlo en Internet".

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    Bueno, se supone que el efecto que debía de tener la venta por internet era justamente lo contrario ¿no? una reducción en la cadena de valor añadido de tal modo que no hubiera tanto intermediario y por lo tanto el producto redujera su coste... Una lástima que no haya más competencia entre las distribuidoras o que estas redujeran sus margenes, como se indica al final del artículo.

    Un ejemplo muy interesante de lo que no debe suceder :)

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    Tengo un amigo consultor que está desarrollando un proyecto piloto financiado por la Generalitat catalana con la cofradía de Sant Carles de la Ràpita, es curioso, los pescadores no pueden vender sus capturas a quien quieran, así que han tenido que crear una empresa paralela ( Pesacarapita ) que compra las caputras en la lonja y que vende paquetes preestablecidos por internet.

    Espero que no sea considerado como spam, no es mi intención.

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    El gran problema de españa es que el que saca dinero de un producto no es el que lo fabrica, si no el que lo vende. En el asunto de la comida esta ha sido capitalizada por las grandes superficies que compran al preció que quieren y venden al precio que les da la gana, sin que nadie pueda hacer nada.

    La situación es de total alarma social, los agricultores cobran tan poco por sus productos que se ven obligados a subsistir a base de ayudas que deberian ir destinados a la investigación o a la construcción de infraestructuras. Y mientras los usuarios estamos pagando precios abusivos por unos productos que, de echo, estamos financiando con las ayudas del estado.

    Asi que pagamos el doble por un mismo producto, todo por que hemos permitido el monopolio de las distribuidoras.

    Un ejemplo, para publicar una revista has de pagar el coste de creación, edicion y distribución de la misma y las tiendas se quedan el 50% MINIMO del precio final de producto. Una vez quitado los impuestos y sin tener en cuenta que si no se vende tu mismo has de pagar los costes de distribucion nuevamente (paar devolverlas), la pregunta es que clase de beneficio se espera que obtengas?

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    Pero el coste del comercio, no es el mismo que en la venta por internet. En el sector textil, tan hundido por los miserables compradores españoles, una tienda no puede vender por debajo de cierto margen, si además le añadimos que el producto tiene una dosis cada día mayor de moda, y una obsolescencia mayor también, además de un período cada vez menor de venta: entre las rebajas, saldos y demás, escasamente tiene uno dos meses al año para vender todo. Entonces, el resultado es que o bien vende más caro que nunca,para poder rebajar en su momento sin perder en el camino, o cierras directamente. En mi comercio, en los últimos diez años hemos ido doblando el margen cada año, porque es imposible vender como se hacía antes: con un margen mínimo, más venta, menos restos... ahora: margen mínimo, el de al lado rebienta ese artículo, ambos os lo coméis con patatas, y el mes que viene lo tiras porque se asustan de verlo en el comercio.

    Debemos entender que todos los intermediarios de la cadena deben obtener su remuneración, incluyendo trabajadores, empresarios, proveedores y clientes. Todos. No es factible este proceso de modernización absoluta, con esa moda tan rápida, con esas rebajas tan largas, y adelantadas a más no poder. ¿Como vas a rebajar un producto en junio si lo recibes para vender entre abril y mayo? Antes las rebajas eran en agosto-septiembre. Y cada año se avanzan más. En mi zona, ya están haciendo ofertas desde el primer dia todas las tiendas. Esas ofertas no pueden ser reales, a noo ser que como digo se marque cada día con mayor margen. Hace años, un proveedor del Corte Inglés me comentaba que lo hacían con más de un 400%. En este momento, cualquier pequeño comercio que no lo haga igual, esta obligado a cerrar en dos días.

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    Joseluismen, gracias por la aportación.

    En principio el artículo era una queja hacia los costes de distribución en general, pero cuando escribí el artículo pensaba más en los costes de distribución de los alimentos, que multiplican sus precios desde el origen hasta las tiendas.

    De todas formas no me gusta la frase esa de "miserables consumidores españoles". Los consumidores no son miserables. Simplemente quieren comprar más barato. Eso puede llevar a consecuencias negativas, como que la moda sea más efímera y las tiendas aumenten los márgenes y al final suban los precios, como expresas en el comentario. Y también puede llevar a que deje de fabricarse textiles en España para que los precios de los productos sean más bajos o que empresas más grandes se encarguen de la distribución a precios menores. Nadie dijo que los cambios fueran fáciles.

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    Con mi comentario acerca de los consumidores, me refiero a que la mayoría simplemente miran el precio final que pagan siempre a disgusto. Una cosa es que mires si puedes pasar con un producto diferente, con calidad diferente y a mitad de precio. Y otra que vayas buscando el último céntimo en el precio final, sin tener en cuenta encima ni la calidad ni el producto concreto, ni marca,... En la moda íntima que yo trabajo, es muy distinto un slip de una marca de cierta calidad al producto vendido en mercadillos o bazares chinos. Sin embargo, el 90% del público que antes había no reconocen ya esa calidad. Incluso a veces se quejan del resultado de productos de peor calidad que los que vendíamos antes, pero en cuanto le ofreces el anterior, a pesar de reconocer entonces su buen resultado, siempre optan por el más barato, a pesar de sus problemas, de sus alergías, de que puedan estar fabricados con productos cancerígenos, de ser más sencillos, de parecer muchas veces ropa usada,... a pesar de todos sus problemas, no saben ni quieren reconnocer que no siempre más barato es mejor para el cliente.

    Un simple ejemplo: un día hablando de ello, varias clientas comentaban en la tienda que en mi población, tradicionalmente textil, no quedan talleres ya que han cerrado en unos pocos años. Comentaban que hace diez años a las seis de la mañana, uno podía ir a trabajar andando tranquilamente, de la cantidad de gente que entraba a esas horas, y el movimiento general que había siempre. Se quejaban de que todos los fabricantes hubieran cerrado dejandolas a muchas en la calle, entre ellas alguna de las que hablaba. Lo mejor: estaban mirando un camisón fabricado en un taller de la zona, con indicación clara de ello tanto en la etiqueta como en mi argumentación de venta. ¿y cual fue su respuesta? El chino de al lado tiene uno parecido y vale 1€ menos. Por ese euro en una prenda de 18 € se decide ,a pesar de estar en contra de la huida de los fabricantes

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