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Omisiones y verdades a medias del libro de Luis de Guindos
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Omisiones y verdades a medias del libro de Luis de Guindos

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Cuando Luis de Guindos lanzó su libro no mostré mucho interés. Asumí que sería una versión edulcorada de lo que ha pasado en estos cuatro años de Gobierno. Cuatro años, a mi entender, perdidos. El PP, a pesar de tener mayoría absoluta, no realizó las reformas que el país necesitaba, muchas quedaban a medias. El miedo de un desplome al estilo PSOE condicionaba todas sus decisiones, y al final también se han hundido (aunque menos). Por tanto su visión del asunto no me llamaba la atención.

Sin embargo en Nada es Gratis publicaron una reseña muy interesante. En ella indicaban que de Guindos se despachaba a gusto, entre líneas, y desmontaba todo el relato del PP de estos años y contaba la cruda realidad. Por tanto me lance a leerlo.

El libro tiene algunas cosas interesantes, como explican desde Nada es Gratis. Efectivamente desmonta el relato del PP en algunos aspectos, pero está lleno, tal y como me esperaba, de autojustificaciones, omisiones y verdades a medias. Vamos a ver las más importantes.

La herencia recibida

Según de Guindos al llegar al Gobierno se encontraron con un panorama desolador, mucho más duro del que esperaban. El déficit se iba a ir por mucho de lo Presupuestado y la bajada de impuestos del programa electoral no se iba a poder cumplir. Es más, tenían que subirse los impuestos.

Acabábamos de ganar las elecciones con la bajada de impuestos como medida estrella de nuestro programa y nos veíamos obligados a subirlos en la primera de las decisiones importantes del nuevo Gobierno [página 37]

Pero más adelante del libro se explican dos cosas: la primera, el Estado sí que cumplió con el déficit dicho año, la desviación fue de las Comunidades Autónomas gobernadas por el PP. ¿Realmente fue inesperado el dato del déficit?

De hecho, la Administración central (incluida la Seguridad Social) cumplió de sobra el objetivo del 4,8% (quedó en el 3,7%) y los Ayuntamientos terminaros unas décimas al alza. El verdadero problema lo teníamos en las comunidades autónomas [página 62]

Guindos

Además, el sistema financiero estaba totalmente destrozado y hubo que emplear recursos masivos de dinero, tanto que necesitamos un rescate financiero de la UE. Aquí hay dos críticas fundamentales: una al Banco de España, que no acababa de darles datos certeros, comparto esta crítica; y otra, a las cajas de ahorro, sobre todo a Bankia que es el claro ejemplo de interferencia política en el sistema financiero.

Rodrigo Rato ascendió a la presidencia de Caja Madrid en enero de 2010 tras una negociación política de un año medio y, en especial, una dura batalla interna dentro del PP, muy reveladora de lo que eran las cajas de ahorros en España [página 26]

Por tanto, todo el relato de que el Gobierno anterior lo hizo mal y que la situación era insostenible se desmonta, en parte. Es cierto que el Gobierno anterior lo hizo mal, pero contuvo su parte de déficit, las Comunidades Autónomas del PP contribuían también al desastre, y las cajas controladas por el PP también. Aquí ha habido una mala gestión del PP y del PSOE, no solo del PSOE.

Los rescates

De Guindos habla de varios rescates. El primero es el rescate encubierto del BCE que, mediante los LRTOs, ayudaban a que el déficit fuera financiable. Sin embargo lo hace a modo de crítica al pasado, no reconoce en ningún momento que ese mismo rescate (por este y otros programas del BCE) ayudaron a bajar la prima de riesgo a niveles actuales.

También habla del rescate financiero. Y aquí dice cosas muy interesantes. Primero, que no nos rescataron totalmente porque no había suficiente dinero, porque en la UE no querían poner sobre la mesa 1,2 billones de euros para lo que necesitaba España e Italia.

Yo no podía aceptar que a España le dirigiera la política económica, desde fuera, la troika en pleno porque hubiera sido tanto como ir al rescate completo pero sin dinero para tal fin. Ahí me planté y dije que me levantaba de la mesa. Que si esto es lo que querían, solicitaba un programa completo para España por medio billón de euros y que después ya podían ir preparando otros 700.000 millones para Italia [páginas 109-110]

Segundo, a pesar de que se ceba al principio del libro con Zapatero por no querer llamar las cosas por su nombre y se enorgullece continuamente de la transparencia del PP en la situación económica, reconoce que no quiso llamar rescate a la ayuda financiera. También reconoce que fue un error, algo es algo.

Un rescate banciario que me resistí a llamar como tal en un primer momento, pero que me sirvió de poco [página 109]

Tampoco habla nada que el Gobierno estuvo negando el rescate hasta que se produjo, y menciona de pasada un hecho insólito: que el Gobierno especuló con amenazar a sus socios con salirse del Euro. Los grandes salvadores de la economía española casi nos destruyen en un farol que pudo tener graves consecuencias.

Éramos el principal riesgo para el euro, y la presión era tan fuerte que algún miembro de la delegación española empezó a especular con la posibilidad de amenazar con que abandonábamos la moneda única [página 123]

Datos a medias

De vez en cuando de Guindos critica a sus antecesores pero sin poner mucho contexto. Por ejemplo dice que Zapatero recibió un país con calificación triple A y lo dejo al borde del bono basura. Es cierto, pero también lo es que quedan muy pocos países en el mundo con triple A. Y en la UE solo 6, y de ellos en la zona Euro solo 4.

En un momento del libro menciona que los bonos patrióticos de Cataluña emitidos por el tripartito fueron un desastre, por los altos costes. En cambio los altos costes de las emisiones del Estado en 2012 eran por la mala situación financiera. Cuando lo hace él está justificado, cuando lo hace el enemigo es un desastre.

Me refiero a los llamados bonos patrióticos que emitió el tripartito [...] por valor de 12.727 millones de euros [...] El coste de esos bonos estaba fuera de lo razonable incluso para aquellos años, y las comisiones de los bancos eran muy elevadas también [página 70]

El libro está continuamente insistiendo que la situación a principios de 2012 era crítica y que hicieron reformas importantísimas en un tiempo récord salvando al país. Y solo menciona de pasada que retrasaron los presupuestos a después de las elecciones andaluzas. No llega a reconocerlo del todo, pero fue una grave irresponsabilidad.

Entre la aprobación del cuadro macroeconómico y el envío de los Presupuestos de 2012 al Congreso transcurrió todo el mes de marzo. En ese período hubo elecciones en Andalucía [...]. En Bruselas no sentó bien el parón de casi un mes en poner negro sobre blanco los compromisos de reducción de déficit [página 84]

En las conclusiones da algunos datos muy sesgados. Por ejemplo, dice que el gasto en desempleo se ha mantenido, pero al principio del libro reconoce que recortaron las prestaciones. Comparar el gasto global con el individual, con paro creciente, no tiene sentido.

Cada año, a partir de 2013, se han producido ahorros de cerca de 22.000 millones de euros respecto a lo presupuestado, lo que ha permitido preservar el gasto en partidas sociales, como el desempleo [página 154]

La prestación por desempleo se redujo a partir del sexto mes, solo para nuevos desempleados [páginas 124-125]

También menciona que la temporalidad es menor que cuando comenzó la crisis, pero no explica que es porque todavía no hemos recuperado el empleo original y mucho de lo que destruyó en los años más duros era empleo temporal. Por tanto es lógico que baje la temporalidad, simplemente destruyendo empleo.

La reforma temporal no ha precarizado el empleo; al contrario, la tasa de temporalidad se encontraba en el 25% en los primeros meses de 2016, cinco puntos menos que cuando comenzó la crisis [página 155]

Evol Despidos La destrucción de empleo temporal explica la bajada de la temporalidad durante la crisis. Hasta que no se recupere el empleo original no se pueden hacer comparaciones directas. Fuente: Politikon

La gran ausencia

El libro básicamente se centra en describir lo que pasó en 2012, con las subidas de impuestos, reforma del mercado financiero, rescate financiero, subida de IVA, reforma laboral... y ahí se queda. No menciona lo que vino después, solo que el empleo se está recuperando.

Y después vino, justo antes de las elecciones, una gran irresponsabilidad, dejar de intentar controlar el déficit para bajar los impuestos y así presentarse a las elecciones con una cara amable. Y esto casi nos da una sanción por parte de la UE y seguramente un recorte de los fondos. Toda esa estrategia ha sido una gran irresponsabilidad y deja una "herencia" muy negativa al próximo Gobierno.

Por tanto, este libro me parece que está lleno de grandes ausencias. Eso sí, cuenta cosas interesantes como el farol de salirse del euro, el rescate que no fue total porque no había dinero y algunas interioridades de las decisiones del Gobierno. Merece la pena su lectura, pero debe hacerse de forma muy crítica y rebuscando en la memoria los hechos que todos vimos por la prensa.

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