
La puesta de manifiesto de la explosión de la burbuja inmobiliaria dentro de los balances de las entidades financieras y el reconocimiento de los impagos, hace que el sistema financiero español esté quebrado de facto y que necesite la ayuda de Europa. Esta afirmación se constata analizando un poco los balances agregados de nuestras entidades financieras, según el último boletín del Banco de España.
Para que nos hagamos una idea, la fortaleza del sistema financiero se mide por el patrimonio neto que tiene, la influencia de la morosidad y del volumen de créditos concedidos impagados que hacen pérdidas en los balances. Veamos algunas cifras del sistema financiero antes del colapso de Bankia. Estos datos son datos del Banco de España a diciembre del 2011 sin corregir aún el efecto 7.000 millones de euros en pérdidas de Bankia y sin ajustar los patrimonios.
La operación que sigue a continuación es sencilla, (171.600 millones de patrimonio – 145.000 millones de euros a absorber por pérdidas) = 26.600 millones de euros netos en el sistema financiero. Si a esta operación, asumimos que de los 120.000 millones de euros que el Banco de España considera como normales, podemos tener un 25% de problemas idénticos a los reconocidos y que la mora en el resto de operaciones no deja de subir, el patrimonio neto de nuestras entidades financieras es negativo y están quebradas de facto.
Todo esto, sin sacar a la luz los pufos de Bankia, los cambios en los ajustes de valoración y la falsedad que está ocultada en los balances todavia valorando créditos a importes normales en casi todas las cajas de ahorros. ¿Qué solución tiene esto a día de hoy? Sea la que sea, España en solitario no va a poder arreglar el desaguisado salvo quiebra descontrolada, eso es seguro y aquí muchos van a perder dinero, desde accionistas, a bonistas y tenedores de obligaciones de las entidades española, a las entidades financieras europeas sin olvidar tampoco a los ciudadanos.
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