
Llegan las vacaciones. Visitas a lugares deseados y paradisíacos como el de la fotografía. Tiempo para desconectar. ¿De verdad? Eso pensamos también de los fines de semana, y en muchos casos se convierten en continuación de la jornada laboral, en adelantar trabajo o recuperar temas atrasados. Así, apunta una cosa muy interesante John Battelle en el blog que escribe para American Express (ejemplo de cómo debe hacer una empresa para meterse en el mundo del Social Media), y que llama “Take 48!”.
En su empresa, Federated Media, el CEO, el COO, y el Editor/CRO, establecieron una regla básica, se pusieron de acuerdo para no enviar un email a ningún miembro de la organización desde el viernes a la 6 de la tarde, hasta el domingo a las 6 de la tarde. Las implicaciones, para gente acostumbrada a trabajar vía email, eran difíciles de llevar, porque la regla no prohibía escribir un email, hacía referencia a enviarlo. El objetivo de todo esto, que la gente descansara y no se preocupara de mirar el correo durante el fin de semana. Hacer frente al mono al email que tenemos en nuestra sociedad.

Otra a la que llego un poco tarde, pero no por ello la información deja de ser interesante. La cuestión es que, al igual que hace tiempo se pusieron de moda en Estados Unidos los “casual fridays”, es decir, instaurar el viernes como un día en el que asistir a la oficina en ropa informal como forma de relajar a los trabajadores de cara al fin de semana, ahora la tendencia son los viernes sin correo electrónico.