
Acabamos de ver un país que acepta sus responsabilidades de salir de su situación económica financiera sin chantajear a sus compañeros europeos con el desplome del Euro y del sistema financiero europeo. Este país es Polonia y acaba de acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI) para recibir una extensión de sus líneas financieras acordadas hace un tiempo, para respaldar su política económica en estos tiempos complicados para los países europeos. Con estas ayudas, Polonia tendrá que seguir haciendo frente a sus obligaciones y adecuar sus políticas económicas y financieras para que su situación sea sostenible, camino que están siguiendo.
En general, cuando los países europeos vieron sus situaciones bajo la lupa de los mercados financieros y su resultante presión financiera, incluso antes del estallido de la crisis de Grecia, he pedido a los países europeos que necesitan apoyo financiero que acudan al FMI para recibir el respaldo financiero necesitado y, como consecuencia, para recibir la revisión necesaria del FMI sobre sus políticas económicas y sobre cómo asegurar su sostenibilidad financiera.


