
Se denomina trampa de liquidez cuando, al bajar mucho los tipos de interés oficiales para estimular la economía, se llega a una situación en la que no se pueden bajar más, los tipos se quedan a cero, y la política monetaria pierde su eficiacia y hay que recurrir a políticas fiscales (gasto del Estado y devolución de impuestos) para estimular la economía.
Según Paul Krugman, Estados Unidos está cayendo en esta trampa. A pesar de las bajadas de tipos, los mercados de créditos están congelados, tanto por los excesos de los últimos años como por la baja rentabilidad de las inversiones. Si hubiera una inflación alta se estimularía la circulación del dinero, ya que de lo contrario perdería valor. Pero cuando la economía se detiene, la inflación baja (como dijo una vez IC, “los muertos no tienen fiebre”).
