Starbucks tiene problemas con las propinas
Parece ser que en Starbucks hay una norma que dice que las propinas se reparten entre todos los empleados de la cafetería. Incluido el encargado. Y algunos empleados no estaban de acuerdo con esta práctica, y lo denunciaron en California.
El tribunal estimó que Starbucks debía devolver 100 millones de dólares ya que esta práctica es ilegal en dicho Estado, aunque la empresa recurrirá la sentencia por entender que un encargado no es un gerente, y que por tanto no infringen la ley.
El problema es que la sentencia ha causado un efecto contagio y ahora hay denuncias similares en otros Estados (de momento Minnesota, Massachusetts y Nueva York). Esto puede salirle caro al gigante del café y además generarle mala imagen, por obligar a sus “pobres trabajadores” a compartir sus propinas con sus “malvados jefes”.
A mi me no me parece mal que las propinas se compartan con los encargados de las tiendas, ya que contribuyen a que los clientes estén satisfechos. Pero llegados a este punto, ¿por qué no compartir la propina con el productor del café, o con el que lo distribuye? O con los fundadores que tuvieron la buena idea de hacer cafeterías con sofás y en las que no se puede fumar y así logran que el cliente esté satisfecho.
Para mi, la solución definitiva vendría por el hecho de prohibir las propinas en sí (cosa que en EEUU sería muy polémica porque hay mucha tradición). Me parece una forma de sueldo variable bastante injusta (por ejemplo, puedes recibir más propinas por estar atendiendo en la barra en lugar de moliendo café), difícil de fiscalizar y que busca pagar sueldos más bajos con la excusa de los ingresos extra.
En El Blog Salmón | La propina, ¿eficiente o destructiva?
Vía | El País
Comentarios
Deja tu comentarioWSL Weblogs SL
Tecnología
Entretenimiento
Motor y deportes
Economía
WSL Empresas
Destacado
Top 10
Lo+leído
- Seis preguntas que te pueden hacer en una entrevista de trabajo
- El Banco Santander y el Banco de España ganan crédito internacional
- El social media y la metáfora de los helados
- Dígame un defecto
- Deja €3.200 millones para el cuidado de perros
- El teclado al que le faltaba algo
- Los tipos suben pero el Euribor se relaja
- El BCE sube los tipos un cuarto de punto
- La economía española gana con la Eurocopa 2008
- La SGAE tiene contrincante en Europa
Lo+comentado
- Los transportistas ganaban bastante antes
- La (mi) blogosfera y los piquetes
- Sobre billetes y monedas
- La neolengua, en clave económica
- El Blog Salmón renueva su diseño
- Hijos de Caín
- El Abogado del Diablo de los intermediarios agrícolas
- La crisis puede acabar con el Hummer
- ¿Qué significa impulsar la economía de un país?
- El Negocio esta en el BOE
Autores / Comentaristas
Autores
Comentaristas
- Zyon

- allfreedo

- sacred

- ironic

- Mafius

- Legoles_

- Josep Camós

- eLJa

- eduo

- oblivision

Secciones
- Críticas y recomendaciones
- Curiosidades
- Desarrollo personal
- Economía
- Economía del Deporte
- Economía Doméstica
- El Blog Salmón
- Emprendedores
- Empresas
- Entorno
- Eventos
- Historia de la Economía
- Indicadores y estadísticas
- Management
- Marketing y publicidad
- Mercados Financieros
- Mundo Laboral
- Productos financieros
- Protagonistas
- Sectores
- Vídeos
- Weblogs SL




los camareros son los que se tiran todo el tiempo trabajando, ellos son los que tienen todo el derecho de las propinas y más en USA que la propina (tip) es obligatoria, y en algunos estados representa hasta el 16% de lo consumido.
Rafael Adriano
Obligatoria? ¿Desde cuando? Estuve cenando hace poco en el restaurante The view en Broadway y no dejé ni un céntimo de propina. No porque sea un agarrado, sino porque creo que el precio incluyen el suelo que piso, la mesa donde como, el cubierto que uso, la comida y el servicio del camarero!
Mafius, se me ocurren 2 posibilidades. 1, sí pagaste, porque te lo incluyeron por defecto en la factura (un 15% más sobre el importe de lo que pediste). Es lo más probable.
2.- No pagaste, en cuyo caso, pagaste todo lo que describes menos el servicio del camarero.
Puede gustarte más o menos el sistema, pero es una costumbre allá. Al igual que aquí tenemos otras.