Chicos del Partido Popular: católico y liberal no caben en la misma frase

Síguenos

vaticano.jpg


Hay una corriente clara dentro de muchas personas en este país, normalmente afiliados al Partido Popular, que se identifican como “Católicos y liberales”. El caso es que ambas palabras no caben unidas en la misma frase y una de ellas sobra o ambas son mentira, sobre todo si se quiere ser consecuente con el alcance de “liberal” y “católico cristiano” tal y como marcan los principios de cada una de estas corrientes.

IC ya explicó hace bastante que el Partido Popular no es un partido liberal, extremo que se demuestra cada día desde que están en el poder. Ahora, arrogarse la bandera del catolicismo liberal en las facetas económicas es una antítesis de primer orden. Los católicos españoles se agarran a la Encíclica Centesimus annus (1991) para defender su supuesto liberalismo católico, capitalismo y defensa del libre mercado. Podemos ver un ejemplo de este tópico, en esta conversación del escritor Juan Gómez Jurado con Ignacio Fuentes Albesa, presidente de Nuevas Generaciones del PP en San Cugat del Vallés. Ahora, el problema viene cuando leemos la “Encíclica Capitalista liberal” citada y se nos cae el liberalismo económico. Veamos algunos fragmentos:

El capitalismo Estatal, nuevo concepto

(35) En la lucha contra este sistema no se pone, como modelo alternativo, el sistema socialista, que de hecho es un capitalismo de Estado, sino una sociedad basada en el trabajo libre, en la empresa y en la participación. Esta sociedad tampoco se opone al mercado, sino que exige que éste sea controlado oportunamente por las fuerzas sociales y por el Estado, de manera que se garantice la satisfacción de las exigencias fundamentales de toda la sociedad.

La intervención Estatal y social debe ampliarse en todos los horizontes de la sociedad como garantía de las exigencias fundamentales de la sociedad, dotando de fuerza y control al asociacionismo sindical entre otros. Eso sí, el Vaticano no logra definir esas “exigencias fundamentales” en el campo económico y no es capaz de alumbrar una vía que siquiera tenga el más ligero tinte liberal. No obstante, sí define un “capitalismo”.


Si por «capitalismo» se entiende un sistema económico que reconoce el papel fundamental y positivo de la empresa, del mercado, de la propiedad privada y de la consiguiente responsabilidad para con los medios de producción, de la libre creatividad humana en el sector de la economía, la respuesta ciertamente es positiva, aunque quizá sería más apropiado hablar de «economía de empresa», «economía de mercado», o simplemente de «economía libre».

Pero si por «capitalismo» se entiende un sistema en el cual la libertad, en el ámbito económico, no está encuadrada en un sólido contexto jurídico que la ponga al servicio de la libertad humana integral y la considere como una particular dimensión de la misma, cuyo centro es ético y religioso, entonces la respuesta es absolutamente negativa.

Esto es una definición actualizada de los medios de producción dentro de las teorías marxistas. No hay más, hay que ser responsable de los medios de producción. Por si no queda claro, en la Encíclica también nos encontramos un par de perlas para la propiedad.

La propiedad ilegítima dentro del Catolicismo

La propiedad de los medios de producción, tanto en el campo industrial como agrícola, es justa y legítima cuando se emplea para un trabajo útil; pero resulta ilegítima cuando no es valorada o sirve para impedir el trabajo de los demás u obtener unas ganancias que no son fruto de la expansión global del trabajo y de la riqueza social, sino más bien de su compresión, de la explotación ilícita, de la especulación y de la ruptura de la solidaridad en el mundo laboral. Este tipo de propiedad no tiene ninguna justificación y constituye un abuso ante Dios y los hombres.

Los “católicos liberales” consideran vital el destino de los medios de producción. En esta línea, supongo que todos los Obispos del mundo estarán de acuerdo con las expropiaciones de Gordillo y el SAT en fincas en Andalucía con el objetivo de sustraer la “propiedad ilegítima”. Como vemos, es una defensa a ultranza sobre la propiedad privada y de las acciones que cada titular de dicha propiedad pueda poner de manifiesto.

el Estado tiene el deber de secundar la actividad de las empresas, creando condiciones que aseguren oportunidades de trabajo, estimulándola donde sea insuficiente o sosteniéndola en momentos de crisis.

El Estado debe intervenir siempre que falten estímulos y en crisis, en todos los aspectos. Es decir, que el Plan E es perfecto, que las ayudas a la banca tienen una misión social y sostienen en momento de crisis. No hay distinción católica en esta labor interventora del Estado. ¿Dónde he leído yo esto antes?

Católicos, si acaso seréis socialdemócratas económicos


Un católico que se defina liberal, o no es católico o no es liberal, o quizá profundizando más aún, ni sabe qué es ser católico (con todas las consecuencias que le dictan desde Roma) o no sabe el alcance de liberal, dado que la supremacia social, la fuerza e intervención del Estado son la principal bandera de organización económica.

Y claro, el segundo hándicap de los católicos se lo encuentran en la rigidez de las libertades individuales en todos los aspectos. El catolicismo, al igual que todas las religiones se organiza en un sistema piramidal, en el que no se admite la libertad individual y se marcan aspectos prohibidos dentro del propio comportamiento humano.

Basta con mirar por ejemplo, la solidaridad obligada que marca esta encíclica, la creación de familia con objetivo reproductor (léase este post para ver ejemplos análogos) o incluso las barreras al placer y sexualidad individual o compartida en libertad entre personas del mismo sexo. Queda meridianamente claro, que si se es liberal, se es en todos los aspectos de la vida, no sólo en aquellas facetas que nos interesen.

En El Blog Salmón | El PP no es un partido liberal, Qué es ser liberal, Apariencias liberales, Capitalismo: el ideal desconocido
Imagen | Jr.ge

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

26 comentarios