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El derrumbe de la farsa de los activos 100% seguros

El derrumbe de la farsa de los activos 100% seguros
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A medida que la pandemia financiera avanza hacia el núcleo duro europeo y toda la zona euro comienza a estar en problemas, es preciso descorrer el velo de esta farsa. La reciente propuesta ofrecida por algunos líderes europeos para el retiro voluntario de Grecia de la zonaeuro, resulta a estas alturas tan estéril como innecesaria. Quizá, al revés, y por dignidad, lo único que pueda cortar la hemorragia sea la salida de Alemania del euro, como señalamos aqui. Pero con la lentitud con que Alemania ha enfrentado los problemas, mejor no hablar.

Durante dos años completos Alemania puso el freno a todos los planes destinados a enfrentar la crisis cara a cara, al negarse a ofrecer ayuda temprana a los vecinos en problemas. Esto fue siempre muy conveniente para los germanos dado que mientras el resto de Europa, y principalmente los países periféricos, se derrumbaban, Alemania navegaba por aguas relativamente tranquilas, registrando fuertes cifras de crecimiento y llevando su desempleo al nivel más bajo en una década.

Esto confirma que Alemania fue siempre el principal beneficiario del euro, aunque en sus inicios esto no saltó a simple vista por los curiosos ajustes contables que realizaban los países complicados, como Grecia, para sumarse al tren de la maquinaria alemana. Los bancos Goldman Sachs y JP Morgan ayudaron a los países periféricos a resolver estos problemas de adaptación inyectando gran liquidez a cambio de instrumentos derivados y a los derechos legales como las tasas de los aeropuertos o las ganancias de la lotería, en el caso griego. El problema es que no solo Grecia estaba en estas maniobras, y se teme que Portugal e Italia también fueron víctimas de la contabilidad creativa inducida por Goldman Sachs y JP Morgan, que ayudaban a estos países a formar parte de la élite del euro y a gozar de sus muchos beneficios como las bajas tasas de interés a imagen y semejanza de Alemania. (Si desea saber algo de la contabilidad creativa, el mejor ejemplo es el caso Enron).

Pero ahora es Alemania la que comienza a estar en problemas. El mayor miembro de la UE y la tercera economía del planeta comienza a sentir el dolor de la contracción de sus vecinos, que ya no compran con la fuerza de antes; el dolor de los chinos, el principal socio de Alemania, que también está con una economía en retroceso, y el dolor de Estados Unidos, el mayor problema de todos dado que su economía vive el mayor estancamiento en setenta años.

Estados Unidos transfirió su crisis subprime a Europa

La salud de Estados Unidos merece especial atención. Es algo muy curioso que el país en el cual estalló la actual crisis hace exactamente cuatro años, esté sólo ahora dando muestras del impacto. Sobre ese punto hay una explicación contundente: Estados Unidos logró transferir la crisis que estalló en el interior de su sistema, a todos los países europeos, gracias a la gentil colaboración de la banca, de ahí que Estados Unidos tenga una especial deuda con su sistema financiero dado que logró convertir un problema local en un problema global. Toda la basura tóxica que durante años las agencia de calificación como Standard & Poors (que hoy castigan a Estados Unidos) timbraron como triple A, fue comprada por los bancos europeos como pan caliente, porque tenía el timbre de ser “la compra más segura del mundo”.

Si bien todo esto solo sirve de anecdotario a estas alturas, hay que recordar que ningún gobierno europeo obligó a la élite financiera a comprar este tipo de activos. Todos los gobiernos del mundo intuían a ojos cerrados que la élite financiera sabía lo que hacía dado que exigieron su derecho a la autorregulación, a regularse por sí mismas. Y como esta élite es la que financia las campañas políticas de ambos partidos en todo los países, siempre tuvo a su disposición todos los mecanismos para avanzar en su propósito. Esto quedó demostrado cuando todos los gobiernos del mundo salieron al rescate de la banca. Se hizo pensar que la crisis era de liquidez, es decir que era un problema transitorio para enfrentar los pagos inmediatos, desconociendo que se trataba de una crisis de solvencia, es decir, de una crisis de mayor intensidad producto de los fraudes y abusos del sistema.

De esta forma la crisis fue transferida de la banca a los gobiernos, y de los gobiernos a los contribuyentes. Ganando, por cierto, la banca, y perdiendo los gobiernos y los contribuyentes. Y ahora que la banca sigue perdiendo en términos reales cada día en las bolsas del mundo, siguen perdiendo los gobiernos y los contribuyentes. Eso es lo que está llevando a este mundo a una situación de colapso generalizado en la cual todo el planeta está a punto de estallar producto de un engaño masivo. Lo insólito es que la UE no haya presentado en su momento una queja formal a Estados Unidos por esta farsa financiera y que todo se haya intentado resolver por la vía de las inyecciones monetarias.

¿Por qué se permitió que una crisis financiera iniciada en Estados Unidos se infiltrara hacia toda la economía real del planeta? ¿Por qué se permitió que el sistema financiero (un subsistema más dentro de los múltiples subsistemas que conforman nuestra realidad como los subsistemas jurídico, productivo, educativo, cultural, etc) lo absorbiera todo y se convirtiera en el principal eje social? Muy simple: por las ganancias cuantiosas que la élite financiera transfiere a la élite política a espaldas de los contribuyentes. Eso fue lo que llevó a la burbuja financiera a multiplicar por diez veces los activos reales del sistema. Ahora toda esa farsa es la que se está derrumbando, sin tregua.

En El Blog Salmón | Así se desploma un sistema financiero basado en la usura y el engaño
Imagen | Cinco Días

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