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El impuesto del lujo que pide UPyD es una mala idea

El impuesto del lujo que pide UPyD es una mala idea
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UPyD ha pasado entre sus afiliados el borrador del programa electoral con el que concurrirá a las Elecciones Generales del 20N con el objetivo de pulirlo, ampliarlo, aportar más puntos y realizar un debate abierto desde su base de afiliados. De entrada, vaya un sonoro aplauso a la apertura de debate e ideas, punto que por desgracia, no se encuentra en otros partidos políticos.

Dentro de este borrador, en su apartado económico, se ha incluído la creación de un impuesto al lujo como impuesto indirecto que grave la compra de bienes o el disfrute de servicios de lujo. Inicialmente, no se han presentado tipos impositivos, relación de artículos a gravar ni funcionamiento de este impuesto en sí, pero es un impuesto bastante malo en todos los casos. Veamos porqué me parece una idea realmente mala, además de las connotaciones que trae a mi memoria eese impuesto sobre lujo.

¿Qué es lujo? Definir el lujo propiamente dicho es complicado. La primera imagen que nos viene a la mente es la adquisición de productos o servicios con precios muy elevados a los que sólo una parte muy pequeña de la población tiene acceso. Definir monetariamente este impuesto, es complicado, porque ¿es un lujo un yate? Todos diremos “sí, por supuesto”, pero igual cambiamos de idea si resulta que ese yate vale 100.000 euros y su propietario lo usa como vivienda habitual por ejemplo.

El precio como valor absoluto, no es un buen medidor del lujo. Supongamos, una joya, con un valor de 1 millón de euros, un vehículo de 50.000 euros o una botella de un buen vino que cuesta 100 euros. En ambos casos, hablamos de artículos que no están al alcance de cualquiera, al menos en teoría y aunque es evidente que una joya de un millón no la compra cualquiera, una botella de vino de esas características si puede estar al alcance de la mayoría de la población, al igual que un coche de 50.000 euros no tiene porqué ser una compra descabellada para algunos.

Tal y como podemos ver, existe una definición complicada para definir este impuesto, pero tenemos un hándicap adicional, que radica en nuestra pertenencia a Europa y en la libertad de comercio dentro del territorio de la UE. El caso es muy sencillo. Si aquí, yo tengo que pagar un 10% adicional por un artículo por ese impuesto, pero no es así en Francia, Alemania, Italia o Portugal, la compra no la voy a hacer en España y el Gobierno no puede poner barreras a la UE sin romper la baraja de la propia unión. Y ojo, que estas compras se pueden realizar desde el sillón de nuestra casa.

Con esta premisa, acabamos de demostrar que el impuesto del lujo no sirve para recaudar y sólo es un impuesto que perjudica al comercio de estos artículos, el dinero que mueven y a las empresas que operan en estos segmentos. Sin olivdar tampoco, que estos artículos de lujo también crean empleo en sus segmentos.

Ahora pasemos al segmento de servicios; como pueden ser alquileres de limusinas, hoteles de 5* o superior, contratación de jets privados o accesos a tratamientos específicos de belleza, cosmética o cirugía estética. Nos encontramos con una tesitura similar si el impuesto es muy elevado. El consumidor de servicios de lujo, no tiene ningún problema en coger un avión y desplazarse a otro país para disfrutar de dichos servicios.

En el caso de que no se pueda llevar a cabo dicho consumo de servicios, su consumo caerá de una manera importante y aquí es donde entramos con las cábalas de difícil ajuste, dado que el hipotético beneficio recaudatorio puede ser menor que las pérdidas que se originen en la recaudación de impuestos directos e indirectos, en todos los ámbitos. Este cálculo es imposible de realizar sin conocer los detalles del impuesto, pero en este segmento, escapar de él es muy sencillo. Por tanto, creo férreamente que UPyD debe eliminar este impuesto de su programa electoral.

En El Blog Salmón | Con más dinero más marcas de lujo se comprarían, 1,9 millones de vehículos de gama alta y lujo matriculados en España desde el 2004
Imagen | Ferminius

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