Este domingo arranco con el compromiso que adquirà con vosotros de ir presentando, una a una, 14 entidades financieras “eticas2 presentes en España, o cerca de estarlo. Y para estrenar esta serie tan especial, nada mejor que hacerlo con Coop57, una cooperativa de crédito y servicios financieros, todo un referente del sector de las finanzas “éticas” en España.
Para empezar, dejar bien claro lo que no es Coop57. Coop57 no es una cooperativa de ahorros y crédito con ficha bancaria, no es una entidad de depósitos como pueden serlo otras cooperativas: Cajas Rurales, Caja Laboral, Arquia Caja de Arquitectos, etc. En dicho sentido, y volveremos sobre ello, Coop57 no comercializa productos financieros, y esta fuera del ámbito de supervisión del Banco de España o de la CNMV (en este último caso me refiero a su relación con los tÃtulos participativos que luego veremos).
Aquellos que vivisteis en los años 60 y 70 conoceréis sin duda Editorial Bruguera, seguramente la principal empresa del sector del cómic español por aquel entonces. Hablamos de personajes Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape,Rompetechos, etc…
Pues bien, esta empresa en los 80 se va al garete: Un grupo de trabajadores, concretamente 57, luchan en los tribunales y consiguen años después, unas fuertes indemnizaciones en 1989. Esos fondos, se destinan entre otros fines a la creación de una cooperativa en 1996, Coop57, concebida como una suerte de caja de resistencia y elemento dinamizador del movimiento cooperativo, empezando a ser operativa a partir del 2001. Con el tiempo se fue ampliando su enfoque hacia la prestación de servicios a todo tipo de entidades de la economÃa social, no sólo cooperativas, asà como extendiendo su base social, de la originariamente catalana a otras secciones territoriales (Aragón, Madrid, Galicia, AndalucÃa). Hablamos de asociaciones, fundaciones, etc…
Actualmente Coop57 colabora en el llamado Proyecto Fiare, que ampliaremos en un próximo post, y que tiene por objetivo la constitución de una cooperativa de crédito y ahorro bancaria, es decir, con ficha bancaria y plena operatividad para actuar en pie de igualdad con otras ofertas financieras.
Coop57 se basa en el crédito. Su finalidad es financiar iniciativas de la llamada economÃa social y solidaria. Hablamos de cooperativas, de asociaciones sin ánimo lucro, de empresas de inserción social, de centros especiales de empleo, de fundaciones, etc…
¿Y de dónde salen los recursos? Pues de su base social, y aquà es donde enlazo con la afirmación de que no tienen clientes, tienen socios, socios de dos tipos:
La diferencia es que sólo los primeros pueden acceder a la financiación de Coop57.
Como digo, no hay clientes en Coop 57. Lo que hay son socios, de servicios o colaboradores, participando en la vida social de Coop57 con voz y voto, tanto unos como otros.
Lógicamente ambos realizan aportaciones obligatorias y voluntarias a los fondos de la cooperativa, si bien en distinta cuantÃa en la obligatoria. La de los socios de servicios es de unos 1000 euros, por 300 la de los voluntarios. Detengámonos un momento en estas aportaciones:
Y no hay más vÃa para rentabilidad el ahorro, ya que precisamente el objetivo de Coop57 no es ése. Se están buscando recursos financieros con cierta estabilidad, pero especialmente una amplia base social comprometida que apoye la estructura.
Recordemos que sólo se financia a los socios de servicios, a los que se ofrece una serie de alternativas variadas:
Además de esto, Coop57 funciona como una suerte de banca de inversión “ética”, colocando tÃtulos participativos. Se trata de emisiones de deuda a dos años de asociaciones, por un nominal cada tÃtulo de 1.000 euros, y al tipo de interés que determine la asociación. PodrÃamos hablar de bonos sociales o bonos “éticos”.
A mi, personalmente, me parece un proyecto muy interesante, y del que se puede aprender mucho. Ahora bien, esto no significa que todo sean luces, y hay algún que otro punto que suscita mis dudas, en algún caso seguramente por desconocimiento, pero también que no sea sólo por eso.
Por ejemplo, en materia de riesgos me parece muy interesante su apuesta por los avales. Si, en Coop57 piden avales personales de los socios o personas que están detrás de los proyectos. Eso si, avales limitados a una cantidad determinada por persona, avales mancomunados y no solidarios, como los que se usan generalmente en el sistema financiero. No miran tanto el patrimonio y generación de recursos de los avalistas como el número de avales personales que consiguen, como una muestra de compromiso, de capilaridad del proyecto que se financia (de algún modo, se replica un modelo como el de Grameen Bank)
Quizás eso explica la baja tasa de morosidad del 1%, quizás algo de ello se podÃa asumir por la banca comercial. Pero cabe preguntarse hasta que punto hay rigor a la hora de determinar esa tasa de morosidad. ¿Se usan los mismos criterios que en banca comercial para determinar cuando una operación es morosa?, ¿quién lo supervisa?, ¿dónde están los informes de auditoria?
Y es que Coop57 presume de transparencia, de mostrar en cada boletÃn todas y cada una de las operaciones de financiación concedidas en el semestre anterior. Pero el caso es que en la web no me he encontrado con unas cuentas anuales auditadas. Y eso me sorprende. Siendo consciente de las limitaciones que todo estado contable ofrece, creo que es lo mÃnimo que se puede pedir en materia de transparencia. Y ya sé que puedes ir al registro y solicitarlas, pero si los Bancos comerciales (los poco “éticos”) están obligados a colgarlas en sus webs no verÃa mal que los referentes de la banca “etica” también lo hiciesen.
¿Qué esperarÃa ver en esas cuentas anuales? Pues como digo el informe de auditoria correspondiente, los beneficios generados por la entidad, si esta cuenta con otras fuentes de financiación o que tipo de subvenciones puede percibir. No sé, ¿estoy pidiendo mucho?
Unicamente recordar, y que es algo que ellos mismos hacen y les honra, que no están sujetos al Banco de España, que no hay detrás ningún Fondo de GarantÃa de Depósitos, que lo único que respalda la inversión de los socios son los propios activos de la cooperativa. Y convendrÃa recordar que el cooperativismo de crédito no bancario en España acumula algún que otro fiasco (pensemos en las secciones de crédito de bastantes cooperativas rurales).
Entre nosotros, la ausencia de dichas garantÃas públicas/colectivas es una bendición, pero es posible que haya quien no lo vea asÃ.
Por otro lado, y frente a casos que ya hemos comentado aquÃ, alabo la apuesta por la autogestión, por la participación de todos en el dÃa a dÃa del proyecto. Frente a aquellos que restringen el acceso a los órganos de gestión de sus “accionistas”, Coop57 apuesta directamente por su implicación, sin miedo, por lo que veo, a perder el control de su tesoro. Es curiosa la diferencia entre entidades, tanto que Coop57 colabora activamente en el desarrollo de Fiare, que podrÃa considerarse un competidor, o quizás un coopetidor. Ya veremos, cuando hablemos de Coop57 que tengo la sensación de que la base social de unos y otros no es exactamente la misma, o eso me parece a mi.
En todo caso Fiare es la apuesta de Coop57 para conseguir un auténtico banco “ético” español, en vez de apostar por ellos mismos. Tal y como ellos lo definen, buscan en Fiare una respuesta global (ficha bancaria), aunque en mi opinión, desde el punto de vista en que limitan los destinatarios de sus operaciones de financiación es sumamente parcial.
Hablando de bases sociales, quizás por el origen histórico de Coop57, quizás por el activismo de muchos de los que se unen al proyecto, uno observa un fuerte posicionamiento ideológico. No hay más que leer el blog, o el artÃculo antes citado, para observar fuertes crÃticas al capitalismo mientras se cita con arrobo a Marx o a las sandinistas.
Esa fuerte militancia ideológica que observo en el proyecto puede limitar la extensión de su base de apoyo. Si bien fortalece el núcleo del mismo, es muy difÃcil que se incorpore gente que nos e afÃn a dichos planteamientos. No es la primera vez que comento que los apóstoles de la marca, los fanboys, pueden convertirse en una de las peores amenazas para el desarrollo de la misma.
Por último es muy interesante el modelo de Coop57 como una iniciativa autogestionaria, que apuesta por crecer desde abajo, desde la iniciativa de las personas y de los grupos, emanando de la sociedad. Ahora bien, el brindis por la libre iniciativa, por no esperar a que Papá Estado nos resuelva los problemas, queda un tanto truncado cuando uno se plantea hasta qué punto muchos de los socios financiados dependen sà o sà de las subvenciones públicas, y como el éxito de Coop57 en cuanto al retorno de los créditos descansa en que el contribuyente se rasque el bolsillo.
En definitiva, un modelo a estudiar, sumamente interesante, y que me resulta más atractivo que Triodos, por poner el referente más famoso, lo cual no quiere decir que no le vea también unas cuantas aristas.
Más información | Coop57
En El Blog Salmón | 14 entidades financieras “éticas”, Las finanzas “éticas” no necesitan publirreportajes