
Estamos en un momento en que una empresa italiana, Autogrill, quiere comprar a una española, Aldeasa, y parece que no pasa nada.
Recordamos los múltiples intentos por parte de empresas españolas de comprar en italia, incluso con el acuerdo de los accionistas de la empresa de allí, y el gobierno italiano tomando la decisión de proteger a sus campeones nacionales.
El problema es que la definición de campeón nacional depende del capricho del momento y, en cuanto a compras de empresas españolas en Italia, parece que el capricho pega mucho. Este capricho va de restaurantes de carretera a bancos.
