No voy a tratar del tema futbolístico, eso lo hacen los profesionales de Notas de Fútbol, especialmente en su página dedicada al Mundial de Fútbol 2006. Sólo hablaré del negocio, que es lo que nos incumbe.
Un estudio del banco, ABN-Amro, demuestra que después de que un país gana el mundial de fútbol, su economía se beneficia con un crecimiento adicional en su producción nacional de un 0,7%. Como consecuencia, su conclusión es que debe ganar Italia.
El análisis es muy simple y lógico. Debe ganar una economía suficientemente grande para que se note el impacto fuera y debe ganar una economía que realmente se beneficie del impacto, es decir, que haya estado yendo mal, ya que estará lista para el impacto positivo y tendrá capacidad disponible sin impulsar la inflación.
