
Hoy se ha publicado en el BOE (PDF) la declaración patrimonial de los ministros, presidente del gobierno y secretarios de estado. Esta publicación es “parca” en sus comunicaciones, dado que se agrupan como activos la relaciones de bienes inmuebles a valor catastral, otros activos sin especificar y la relación global de deudas contraidas.
Como vemos, no se especifica dentro de los activos, la composición inmobiliaria, los intereses que pueden tener estos altos cargos, como por ejemplo acciones en empresas cotizadas u otras sociedades ni por supuesto el detalle de la relación de deudas. Además cualquiera que tenga dos dedos de frente, sabe que sería relativamente interesante adjuntar a esa declaración la corriente de ingresos obtenidos por cada uno de los declarantes. Fuera de estos detalles, la inutilidad de la misma y pasotismo que presentan los obligados a declarar es máxima, porque algunos no se molestan siquiera en actualizar los valores catastrales. Veamos, por ejemplo, el caso de Manuel Chaves.
