Nuestro compañero de genbeta, Víctor Pimentel nos ha enviado un artículo que está creando bastante movimiento. Según informa El Economista la Generación Y es muy exigente. Parece que exigimos un buen salario, un buen ambiente de trabajo y un horario razonable. Al parecer estas exigencias son excesivas para los pobres empresarios, que han visto en los inmigrantes cualificados su vía de escape. Según El Economista lo mejor es que los empresarios importen inmigrantes cualificados para competir con la exigente Generación Y. De este modo los que pertenecemos a la Generación Y tendremos que ponernos las pilas y rebajar nuestras exigencias.
Obviamente este artículo va en la misma línea que otro aparecido en el mismo diario sobre el cual IC escribió una respuesta bastante buena. Creo que no tengo nada que añadir, excepto lo que ya se dijo en su momento. Se lleva tiempo quejándose sobre la Generación Y. Cuando parecía que no había ningún otro sitio donde elegir, nos sacamos de la manga la posibilidad de importar inmigrantes cualificados.
Me parece que va a ser que no. Lo primero es que no hay tantas personas cualificadas en los países de donde vienen los inmigrantes como para suplir la mano de obra abundante que vino con la generación X, procedentes de un baby-boom. En el libro “El fin de la Pobreza”, uno de los puntos clave para sacar a los países de su situación es mejorar la educación de sus habitantes. En los países pobres un titulado universitario suele ser un privilegiado, una persona que vive al margen de la pobreza. ¿Es tan fácil mover a esa persona de su país?

