España, 1989. Dionisio Rodríguez, más conocido como El Dioni, se hace con 298 millones de pesetas tras desparecer con un furgón blindado de la empresa para la que trabajaba. Su posterior periplo (Brasil, cárcel, mundo musical, etc) es ya parte de la leyenda hispánica. Admirado por muchos, visto con simpatía por otros, en el fondo venia a constituir la fantasía de todos aquellos que ven justificado el apropiarse del dinero de un banco, o en general del de alguien que tenga más que tu.
Argentina, 2008. Cristina Kirchner, Presidenta de Argentina da un golpe de mano y nacionaliza las AFJP, las gestoras del sistema privado de planes de pensiones, acabando con un sistema dual que ha durado poco más de una década. El Estado se hace con el control de más de 30.000 millones de dólares. Lo justifica en base a la fuerte caída del valor de los activos gestionados. Dice que busca garantizar el cobro de pensiones y todo apunta a que el sistema volverá a ser único, público y basado en el sistema de reparto. La simpatía que recibe, inexplicablemente, es mucho menor que la del Dioni, aunque cuenta con el apoyo sindical, auténticos interpretes del sentir popular.
