Parece que no es una moda pasajera. Si hace unos meses hablábamos de la tendencia que se observaba en los mercados a sobreponderar la inversión en metales preciosos, parece que los expertos siguen apostando por este mercado.
El platino, por ejemplo, tiene unas propiedades químicas y físicas que hacen que, además de sus usos en joyería, sea útil para otros usos industriales. Así, podemos encontrar platino en la industria automovilística, o también en la fabricación de piezas dentales o en usos para neurocirugía, y la aplicación para nuevos campos no deja de crecer.
